Artículo completo
sobre Torre-Pacheco
Ocultar artículo Leer artículo completo
Torre-Pacheco es ese tipo de sitio que, si lo ves en un mapa, no te dice gran cosa. Pero cuando pasas con el coche y miras alrededor, entiendes rápido de qué va: campos a un lado, invernaderos al otro y un pueblo que vive a ritmo de huerta. En pleno Campo de Cartagena, esta villa dinámica mezcla tradición agrícola y cierta modernidad tranquila. Con más de 41.000 habitantes, este municipio murciano se extiende sobre una llanura fértil que lleva siglos dando de comer a mucha gente. No tiene acantilados ni playas de postal, pero sí algo que se agradece cada vez más: vida local real y una Murcia muy de diario.
La localidad debe su nombre a la torre defensiva que Francisco Pacheco mandó construir en el siglo XVI para protegerse de las incursiones de piratas berberiscos, una época en la que el litoral murciano vivía en constante alerta. Hoy, aquella función defensiva ha dado paso a un municipio que mira al futuro sin olvidar sus raíces, donde los campos de cultivo conviven con modernas instalaciones deportivas y un creciente sector servicios.
Visitar Torre-Pacheco es asomarse a la Murcia interior que trabaja la tierra bajo el sol mediterráneo y celebra sus tradiciones con orgullo. Es una buena parada si quieres conocer el pulso real de la Región de Murcia, lejos de los tópicos turísticos pero con bastantes cosas que rascar si te gusta mirar cómo se vive y no solo qué se ve.
Paseo por el centro
El Parque Municipal Marcos Ortiz es el pulmón verde de la localidad. Un sitio sencillo para pasear entre pinos y palmeras donde los torrepachecanos quedan para sacar al perro, tomar algo en los bancos o dejar que los críos corran un rato. Este parque suele acoger actividades culturales y festivas a lo largo del año, así que muchas veces te lo encuentras más animado de lo que parece desde fuera.
La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, levantada en el siglo XVIII, es el principal templo religioso del municipio. Su arquitectura exterior es sobria, casi tímida. Dentro guarda imágenes procesionales muy queridas por la gente del pueblo. Conviene entrar un momento, aunque no seas muy de iglesias: el retablo y ese ambiente de parroquia de barrio ayudan a entender bien el tipo de devoción que se vive aquí.
El Museo del Aire, situado en la Base Aérea de Alcantarilla pero fácil de combinar con una visita a Torre-Pacheco, alberga una colección interesante de aeronaves históricas que recorre parte de la historia de la aviación española. Suele gustar mucho a quien tiene curiosidad por lo militar o simplemente se queda embobado mirando aviones antiguos.
En las pedanías del municipio, especialmente en Dolores de Pacheco y Roldán, se ven ejemplos de arquitectura popular tradicional, con casas de labor que recuerdan el pasado agrícola duro y constante. Los campos de alcachofas y lechugas alrededor marcan un paisaje muy reconocible: ese mar verde plano típico del Campo de Cartagena que parece no acabar nunca.
Alrededores
Torre-Pacheco es destino habitual para quienes vienen a jugar al golf, ya que en su término municipal hay varios campos conocidos a nivel internacional. Muchos visitantes llegan casi solo por eso y luego descubren el resto del municipio como extra inesperado. Estas instalaciones han colocado al pueblo en el mapa del turismo deportivo murciano.
La gastronomía local merece pausa y hambre. Aquí manda la huerta: alcachofas, tomates, pimientos y lechugas salen directos del campo al plato. Los guisos tradicionales como el arroz con verduras, el cocido con pelotas o el zarangollo (revuelto de calabacín y cebolla) siguen siendo comida diaria para mucha gente, no solo “plato típico” para fotos. No faltan los salazones y conservas del cercano Mar Menor, que entran muy bien con una cerveza fría cuando aprieta el calor.
Los mercados semanales son una forma rápida de ver cómo se organiza la vida aquí. El mercado tradicional junta fruta recién cortada, verduras aún con tierra y producto artesano sin grandes envoltorios ni postureo gastronómico. Vas con una bolsa pensando en comprar cuatro cosas y sales cargado porque los precios suelen ser bastante contenidos.
Para los aficionados al senderismo y al cicloturismo, la llanura del Campo de Cartagena facilita rutas tranquilas por caminos rurales entre cultivos. Nada épico ni montañero: pistas llanas donde puedes rodar muchos kilómetros sin morir en las cuestas. Las pedanías vecinas se enlazan mediante una red sencilla de caminos rurales perfecta para salir en bicicleta o dar paseos largos al atardecer cuando baja un poco el sol.
Fiestas locales
Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario se celebran en octubre y son el gran momento social del año. Durante varios días, Torre-Pacheco cambia el ritmo: procesiones, verbenas, conciertos y actividades variadas llenan calles y plazas. Las peñas festivas ponen buena parte del ambiente; si vienes esos días lo notas nada más llegar.
La Semana Santa se vive con bastante intensidad para ser un municipio tan centrado en lo agrícola. Las procesiones recorren las calles principales con imágenes muy queridas por las cofradías locales, que llevan décadas manteniendo viva esta tradición.
En verano, concretamente en agosto, tienen lugar las fiestas de las pedanías, especialmente animadas en Dolores de Pacheco y Roldán. Verbenas al aire libre, competiciones deportivas sencillas pero disputadas y mucha vida nocturna cuando ya cae algo de brisa marina sobre el Campo de Cartagena.
El Carnaval también tiene su espacio en Torre-Pacheco, con desfiles de comparsas y murgas que llenan las calles a finales de febrero o principios de marzo. No compite con los grandes carnavales famosos, pero se nota ese punto desenfadado típico murciano donde todo sirve como excusa para echarse a la calle.
Antes de ir
Cómo llegar: Desde Murcia capital, Torre-Pacheco está a unos 25 kilómetros por la autovía A-30; se tarda alrededor de 20 minutos en coche si no pillas tráfico raro. También hay conexión mediante autobús interurbano con frecuencias regulares. Desde Cartagena la distancia es parecida; se llega por la N-301 sin complicarse mucho.
Mejor época para visitar: La primavera (marzo a mayo) y el otoño (septiembre a noviembre) son épocas agradables para caminar por el pueblo o recorrer caminos rurales sin derretirse bajo el sol murciano. En verano puede hacer mucho calor; conviene adaptar horarios como hace todo el mundo aquí: vida temprana por la mañana y luego tarde-noche.
Consejo práctico: Torre-Pacheco funciona bien como base tranquila o como parada estratégica entre costa e interior. Estás cerca del Mar Menor y también a mano tanto de Cartagena como de Murcia ciudad, así que puedes combinar playa, visitas culturales urbanas y este punto más rural-huertano en pocos días sin hacer muchos kilómetros diarios.
A tener en cuenta
Zona principalmente agrícola con servicios turísticos limitados; funciona mejor como excursión desde la costa o desde Murcia/Cartagena que como destino único largo si buscas mucha oferta cultural o nocturna organizada. Aquí vienes más a ver cómo es realmente esta parte del Campo de Cartagena que a encadenar atracciones turísticas una detrás de otra.