Artículo completo
sobre Torre-Pacheco
Ocultar artículo Leer artículo completo
Torre Pacheco es como ese bar de carretera donde paras por error y terminas quedándote dos horas. Es grande y llano. Tiene más vida de la que parece al pasar de largo. Aquí viven unas 40.000 personas. Hay casi tantas nacionalidades como en un aeropuerto. No es el típico pueblo de postal. Es algo mucho más curioso.
El pueblo que cambió de ritmo en 1979
Antes del trasvase Tajo-Segura, esta tierra era un desierto. Todo era seco. El agua llegó en 1979 y los campos se volvieron verdes de golpe. Alguien decidió sembrar campos de golf donde antes solo había barbecho. Ahora conviven los jugadores de golf con los agricultores de siempre. Aquí el melón tiene marca de calidad y el zarangollo es religión.
La historia real empezó antes. Luis Pacheco fundó la parroquia en 1603. La torre de la iglesia subió en 1704. El Ayuntamiento y la casa consistorial son de mediados del siglo XIX. Tienen fachadas blancas y ese aire serio de las construcciones antiguas.
Restos neandertales y molinos que aguantan el tipo
El Cabezo Gordo es la única elevación que destaca. No es el Everest, pero sube 300 metros de golpe. Arriba está la Sima de las Palomas. Allí hallaron esqueletos neandertales de hace 50.000 años. Es como visitar a los vecinos más antiguos de la historia.
Si prefieres terreno plano, busca la ruta de los molinos. Ocho kilómetros de camino entre el Molino del Pasico y el de Tío Facorro. Algunos mantienen sus aspas originales. Te hacen pensar en lo dura que era la vida antes de tener agua corriente. La ruta es un círculo. Empiezas y terminas cerca de algún bar donde el café suele estar decente.
Octubre, melón y paparajotes
Las fiestas patronales caen en octubre. Hay procesiones y conciertos. El aire se llena de olor a paparajote frito. Es una hoja de limonero rebozada con azúcar y canela. Parece raro, pero funciona.
El melón de la zona tiene mucha fama. No necesita azúcar. Los vecinos lo saben bien. El zarangollo lleva calabacín, cebolla y huevo. Es una receta sencilla, pero hay familias que discuten por el orden de los ingredientes.
El Pasico y la mezcla de gente
El Molino del Pasico es el más famoso. Está rodeado de campos que en primavera se ven muy verdes. Es habitual ver a extranjeros de media Europa jugando al golf o charlando en las plazas. El 30% de la población nació fuera de España. Es un sitio donde lo mismo escuchas a alguien de Liverpool que a un paisano de la huerta.
La romería de la Virgen del Pasico es el primer domingo de mayo. Los tractores salen a la calle. La gente saca la manzanilla y el ambiente se vuelve muy particular. Es un pueblo que funciona como un remix constante.
Cómo moverse por la zona
Torre Pacheco está a media hora de Murcia y a veinte minutos de Cartagena. Lo mejor es moverse en coche. No hay parquímetros ni problemas para aparcar. El tren para en Balsicas, pero el coche te da libertad para moverte por las pedanías.
Mi consejo es sencillo. Ven, come en algún bar de pueblo y compra un melón en las ventas de la carretera. No hace falta GPS. Sigue el rastro de la gente local. Torre Pacheco es un sitio plano, tranquilo y fácil de entender. Incluso los neandertales decidieron quedarse aquí, así que por algo será.