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sobre Villanueva del Río Segura
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Villanueva del Río Segura es ese tipo de sitio al que llegas “de paso” y acabas aparcando el coche para mirar el río cinco minutos más. A orillas del Segura, en plena Vega Media murciana, este municipio de algo más de 4.000 habitantes representa bastante bien lo que muchos murcianos entienden por “bajar a la huerta”: agua cerca, árboles frutales y vida tranquila.
El municipio forma parte de ese entramado de pueblos ribereños que han sabido aprovechar el Segura para convertir estas tierras en un vergel productivo. Pasear por Villanueva es caminar por un pueblo tranquilo, de calles luminosas y amplias, donde la vida va al ritmo pausado de la huerta. Aquí se nota enseguida que estás en un pueblo trabajador que mantiene vivas sus costumbres sin vivir anclado en el pasado.
La cercanía con otros municipios de la comarca convierte a Villanueva en buen punto base si quieres moverte por el valle del Segura, probar cocina huertana sin florituras y entender cómo la cultura del agua sigue mandando en esta parte de Murcia.
Rincones con encanto
El patrimonio de Villanueva del Río Segura es modesto pero representativo de la arquitectura tradicional murciana. La Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Carmen, construida en el siglo XVIII, preside el centro urbano con su fachada sobria. Es ese tipo de iglesia donde se nota más el uso diario que el “postureo” monumental. Por dentro es sencilla pero cuidada, con un retablo principal dedicado a la patrona.
El auténtico tesoro de Villanueva es su entorno natural y agrícola. El río Segura serpentea junto al núcleo urbano creando un paisaje de huertas tradicionales donde todavía pueden verse las acequias centenarias que distribuyen el agua para el riego. Un paseo por las riberas permite ver cómo funciona, todavía hoy, ese sistema de cultivo que ha dado forma a toda la comarca.
La arquitectura popular huertana se conserva en algunas casas tradicionales del casco urbano y en las barracas de la huerta, construcciones pensadas para trabajar y resistir al clima más que para salir bien en Instagram. Aunque muchas han desaparecido, aún pueden verse algunos ejemplos claros de esta arquitectura funcional tan característica.
Los miradores naturales sobre el valle del Segura permiten sacar esa foto panorámica clásica: campos abajo, sierra al fondo y el trazo verde del río marcando todo. Al atardecer gana mucho; es como cuando apagas las luces fuertes en casa y pones solo una lámpara cálida.
Alrededores
La oferta de actividades en Villanueva del Río Segura está muy pegada al terreno. Las rutas de senderismo y cicloturismo por los caminos de la huerta permiten descubrir el paisaje agrícola mientras se respira aroma a tierra mojada o azahar, según toque calendario. Son recorridos prácticamente llanos, asumibles incluso si no eres muy amigo del deporte, y enlazan con otros municipios vecinos sin complicaciones.
La gastronomía huertana tiene aquí terreno fácil: verduras y hortalizas mandan. Los platos típicos murcianos como el zarangollo, el arroz con legumbre o las ensaladas sencillas tiran mucho del producto local. No esperes cocina creativa; esto va más de plato contundente después de una mañana andando entre naranjos o limoneros.
Para los aficionados a la pesca deportiva, el río Segura cuenta con zonas habilitadas donde practicarla con cierta tranquilidad. Hay que tener las licencias al día y respetar vedas y normas; aquí todo gira alrededor del río y se nota bastante sensibilidad con lo que pasa en él.
El municipio también sirve como buena base para explorar la comarca: desde aquí se llega fácil a otros pueblos del valle, cada uno con su carácter propio. Si te organizas bien, puedes montarte varios días encadenando pueblos ribereños sin hacer grandes kilómetros.
Calendario festivo
El calendario festivo de Villanueva del Río Segura gira entre devoción popular y costumbres ligadas al campo. Las Fiestas Patronales en honor a Nuestra Señora del Carmen se celebran en julio, con procesiones y verbenas donde participa medio pueblo. Si vienes esos días notarás enseguida ese ambiente típico murciano: calor pegajoso, olor a fritanga buena y gente ocupando cualquier sombra disponible.
En Semana Santa, las procesiones recorren las calles principales del municipio con pasos más modestos que en otras localidades murcianas pero bastante cuidados. No hay grandes aglomeraciones, así que se ven bien incluso si no eres muy fan declarado de este tipo de celebraciones.
Las fiestas de verano, entre julio y agosto aproximadamente, llenan las noches con música y actividades al aire libre aprovechando que apetece estar fuera cuando cae el sol. Es cuando se nota más vida nocturna en la calle.
A lo largo del año suelen celebrarse eventos relacionados con la huerta y la agricultura donde se pone foco en los productos locales y en ese vínculo casi automático que aquí hay con la tierra.
Datos útiles
Cómo llegar: Desde Murcia capital, situada a unos 30 kilómetros, se accede a Villanueva del Río Segura por la autovía A-30 en dirección Albacete y luego por carretera comarcal que cruza la Vega Media. El trayecto suele rondar los 30 minutos en coche si no pillas caravana fuerte. También hay servicios regulares de autobús que conectan el municipio con la capital regional; conviene mirar horarios actualizados antes porque pueden variar según época.
Mejor época para visitar: La primavera (abril-mayo) funciona muy bien por temperaturas suaves y campos activos; es cuando notas realmente lo que es la huerta trabajando a tope. El otoño (septiembre-octubre) también es agradable para caminar sin achicharrarte. El verano puede ser duro durante las horas centrales pero las noches junto al río aguantan mejor; si vienes entonces, piensa plan tranquilo durante el día e intenta moverte temprano o ya tarde. El invierno suele ser suave dentro de lo mediterráneo.
Consejos prácticos: Villanueva es un pueblo pequeño fácil de recorrer andando; dejar el coche aparcado una vez llegas tiene sentido. Lleva calzado cómodo si quieres meterte por caminos rurales porque son llanos pero polvorientos o embarrados según haya llovido o regado cerca. La oferta alojativa dentro del término municipal no es muy amplia; mucha gente opta por dormir en otros puntos cercanos de la Vega Media o Valle de Ricote y venir aquí a pasar unas horas tranquilas entre río y huerta.
Antes de ir
Los servicios son limitados para según qué cosas: conviene traer efectivo por si acaso, algo de agua si vas a caminar un buen rato entre cultivos y tener claro dónde vas a dormir porque no abundan los alojamientos justo aquí dentro del pueblo.