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sobre Bargota
Cuna del famoso Brujo de Bargota; pueblo con encanto que celebra anualmente su semana de la brujería
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En Bargota conviene aparcar al entrar. Las calles son estrechas y el casco no está pensado para mucho coche. Deja el coche en el borde y entra andando. Se recorre rápido: media hora larga si vas tranquilo. Mejor venir por la mañana; a mediodía el sol cae fuerte y casi no hay sombra.
La iglesia de San Pedro Apóstol
Está en el centro del pueblo y es lo primero que verás. La portada conserva formas románicas y en el exterior todavía se ven algunos canecillos. El resto del edificio es posterior.
El interior no siempre está abierto. Si coincide que encuentras la puerta abierta, dentro hay un retablo barroco bastante bien mantenido. Si no, te quedas con el exterior y sigues.
Un casco pequeño y claro
El casco antiguo no tiene misterio. Dos o tres calles de piedra alrededor de la iglesia y poco más. Hay casas con escudos y galerías de madera, algunas de los siglos XVI y XVII según se suele indicar en la zona.
Se ve rápido. En diez minutos has cruzado el núcleo entero.
Alrededores: cereal y viña
Fuera del pueblo todo es campo abierto. Cereal y viñedo, lo habitual en esta parte de Tierra Estella. Salen varios caminos agrícolas que se pueden andar sin problema. Son pistas anchas y bastante llanas.
En verano casi no hay sombra. Lleva agua y gorra si vas a caminar.
El vino en la zona
La viña está muy presente en el paisaje y en los pueblos cercanos hay bodegas que trabajan con denominación navarra. Algunas organizan visitas o catas, aunque eso suele moverse más en localidades mayores de alrededor.
Bargota, por sí solo, no gira alrededor de eso.
Cuándo pasar por aquí
Las fiestas del pueblo suelen celebrarse en torno a San Pedro, a finales de junio, y también hay ambiente en verano. El resto del año el pueblo está tranquilo.
Primavera y otoño funcionan bien para caminar por los caminos entre viñas. En invierno puede hacer bastante frío y el paisaje se ve más apagado.
Cómo encajarlo en una ruta
Bargota se visita rápido. Lo lógico es combinarlo con otros pueblos de Tierra Estella el mismo día. Con una hora te da para ver la iglesia, dar una vuelta por las calles y salir un rato hacia los campos.
Consejo final
No vengas pensando en grandes monumentos. Esto es un pueblo pequeño rodeado de cultivo. Aparca fuera, pasea diez o quince minutos sin prisa y, si te apetece alargar, tira por algún camino entre viñas antes de seguir ruta por la comarca.