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sobre Beriáin
Antiguo pueblo minero (potasa) transformado en zona residencial cerca de Pamplona; conserva su casco antiguo
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En la Cuenca de Pamplona, a pocos kilómetros de la capital, Beriáin mezcla vida de pueblo y proximidad urbana. Con algo más de 4.000 habitantes y a 493 metros de altitud, encaja bien si te apetece asomarte a una Navarra de campos abiertos: cereal, luz cambiante y horizonte limpio.
Aquí no hay grandes montañas ni postal pirenaica. Lo que manda son las lomas suaves, los caminos agrícolas y esa sensación de amplitud que, según la época, pasa del verde intenso al dorado.
Qué ver en Beriáin
La iglesia parroquial de San Esteban es el punto más reconocible del municipio. Reúne elementos de distintas épocas y su campanario marca el perfil del pueblo.
En el casco urbano aún se leen casas de piedra y ladrillo propias de la arquitectura popular de la zona. Compensa pasear por las calles cercanas a la plaza, sin prisas, mirando portadas, aleros y proporciones.
Fuera del núcleo, los campos cerealistas y las colinas de alrededor son el gran escenario: cambian mucho con la estación y la hora, y funcionan especialmente bien para fotografía de paisaje y caminatas sencillas.
Qué hacer
- Paseos por caminos rurales que enlazan con localidades cercanas.
- Bici por carreteras secundarias y pistas entre parcelas de cultivo.
- Observación de aves en el mosaico agrícola, con más movimiento en pasos migratorios.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Esteban se celebran en agosto, con ambiente de calle y actos populares. En febrero, San Blas mantiene la costumbre de la bendición de panes y dulces.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por la plaza y las calles del entorno, fijándote en la arquitectura doméstica.
- Vuelta exterior a la iglesia de San Esteban.
- Salida breve por un camino agrícola a las afueras para ganar vistas abiertas de la Cuenca.
Errores típicos
- Pensar que “no hay nada” y no salir del casco: el atractivo está también en el paisaje de alrededor.
- Ir en coche hasta el último metro: mejor dejarlo donde no estorbe y caminar un poco.
- Quedarte solo con el mediodía: la luz baja de mañana o tarde saca más partido a los campos.