Artículo completo
sobre Ciriza
Pequeña localidad del valle de Etxauri; tranquila y residencial a poca distancia de la capital
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Cuenca de Pamplona, a unos 408 metros de altitud, Ciriza es uno de esos pueblos navarros pequeños donde manda el silencio y la vida va a otro ritmo. Con poco más de un centenar de vecinos, se recorre a pie en un rato y se disfruta mejor sin prisas: un paseo corto, alguna charla si se tercia y mirar el paisaje sin necesidad de “hacer” mucho.
Qué ver en Ciriza
El casco urbano conserva el aire de la arquitectura tradicional navarra: piedra, tejados rojizos y fachadas sobrias. La iglesia parroquial es el edificio más reconocible del pueblo; sencilla, de las que encajan con el entorno más que imponerse.
En los alrededores se ven caseríos y construcciones rurales que hablan de una economía ligada al campo. El paisaje es el propio de la zona: campos de cultivo, lomas suaves y manchas de encinas y robles que rompen el monocromo según la estación.
Qué hacer
Aquí lo habitual es caminar. Hay caminos rurales y pistas por los alrededores que permiten salir del pueblo y tomar perspectiva de la Cuenca de Pamplona. También apetece parar, escuchar y observar: en épocas de paso se nota más movimiento de aves en las zonas abiertas y en los pequeños bosques.
En mesa, lo sensato es tirar de producto navarro de temporada cuando se visite la comarca: huerta, quesos, carnes y vinos de denominaciones de origen de Navarra.
Fiestas y tradiciones
Como en muchos pueblos navarros, el calendario se apoya en celebraciones religiosas y en las fiestas de verano, cuando vuelve gente que vive fuera. Suelen incluir música, bailes, comidas populares y actividades para distintas edades.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos por temperaturas más suaves y luz más bonita. En verano puede apretar el calor a mediodía; en invierno, los días cortos y el frío invitan a visitas más breves.
Errores típicos
- Llegar con prisas: Ciriza funciona mejor con un paseo tranquilo y poco planificado.
- Venir a pleno mediodía en verano sin agua ni gorra.
- Confiar en encontrar muchos servicios dentro del pueblo: conviene llevar lo básico y prever alojamiento en la zona.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por carreteras comarcales en un trayecto corto (en torno a 25 km). Lleva calzado cómodo si piensas caminar y revisa con antelación opciones de alojamiento rural en la comarca, porque el municipio es pequeño.