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sobre Pamplona
Capital de Navarra mundialmente famosa por los Sanfermines; combina historia medieval con zonas verdes y una rica gastronomía
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Capital de Navarra y paso habitual del Camino de Santiago, Pamplona se asienta a 449 metros de altitud, dominando la cuenca que lleva su nombre. Con más de 200.000 habitantes, conserva un casco histórico vivo y un centro cómodo de recorrer a pie.
Conocida por los Sanfermines y por su relación con Ernest Hemingway, Pamplona también son murallas, parques y plazas donde la gente se sienta sin prisa. Aquí se cruzan tradición navarra, cercanía cultural con Francia y el trasiego constante de peregrinos.
Qué ver en Pamplona
El Casco Antiguo concentra buena parte de la visita, recogido tras las murallas del siglo XVI. La Catedral de Santa María la Real es una referencia del gótico navarro: fachada neoclásica por fuera y, sobre todo, un claustro gótico que justifica la parada. En el interior está el sepulcro de Carlos III el Noble y su esposa.
Las murallas de Pamplona (Bien de Interés Cultural) forman un cinturón defensivo casi completo y se recorren bien a pie. La Ciudadela, fortaleza renacentista en estrella de cinco puntas, funciona hoy como paseo, jardines y espacios culturales.
La Plaza del Castillo marca el pulso social: soportales, terrazas y un ir y venir constante. Desde aquí salen calles clave como la calle Estafeta, parte del recorrido del encierro.
Merecen visita la Iglesia de San Saturnino (San Cernin), con su torre fortificada, y el Ayuntamiento, con fachada barroca en la Plaza Consistorial. El Museo de Navarra recorre historia y arte de la región, con piezas arqueológicas y pintura.
Para respirar verde, el Parque de la Taconera y los Jardines de la Media Luna funcionan como miradores tranquilos sobre la ciudad.
Qué hacer
Pamplona se disfruta caminando, sobre todo en el casco histórico, donde las distancias son cortas. El Camino de Santiago pasa por la ciudad, y muchos viajeros aprovechan para enlazar o iniciar etapa desde aquí.
La gastronomía navarra se entiende bien de barra en barra: pinchos en el Casco Viejo, especialmente por la calle San Nicolás y alrededores de la Plaza del Castillo. En mesa aparecen pochas, espárragos de Navarra, cordero al chilindrón o cuajada.
Para compras y paseo urbano, la calle Estafeta y el Paseo de Sarasate mezclan comercio tradicional y tiendas actuales. El mercado de abastos concentra producto fresco local.
Si apetece salir del centro, parques como Yamaguchi o Antoniutti ayudan a bajar el ritmo. Y a pocos kilómetros, la ribera del río Arga y rutas cercanas (como hacia la sierra de Alaiz) dan una escapada natural sin complicaciones.
Fiestas y tradiciones
Los Sanfermines (del 6 al 14 de julio) cambian por completo la ciudad: encierros, toros, conciertos y calle. El pañuelo rojo y la ropa blanca forman parte del paisaje.
En septiembre llegan las fiestas del Otoño, con un ambiente más calmado. San Fermín Chiquito mantiene un tono más local.
En invierno, los mercadillos navideños animan el centro. La Semana Santa se vive con recogimiento en las iglesias del casco histórico.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el Casco Antiguo: Plaza del Castillo → calle Estafeta → Plaza Consistorial.
- Subida a la Catedral (aunque sea por fuera) y paseo por el entorno.
- Tramo de murallas y remate en Ciudadela o Taconera, según te pille más a mano.
Mejor época
De abril a octubre suele acompañar el tiempo para caminar y alargar sobremesas al aire libre. Julio, durante Sanfermines, es otra Pamplona: más masiva, más cara y con alojamientos que se agotan, así que conviene ir con reservas cerradas si ese es tu plan. Si buscas ver la ciudad con más calma, suele funcionar mejor evitar esos días.
Errores típicos
- Entrar en coche al Casco Antiguo sin plan: entre restricciones y calles estrechas, es fácil perder tiempo. Mejor aparcar fuera y entrar andando o en bus urbano.
- Querer encadenar monumentos sin pausas: murallas, Ciudadela y parques se disfrutan mejor sin prisa.
- Sentarse a comer a última hora en días señalados: fines de semana y festivos pueden complicar encontrar mesa en el centro.
Información práctica
Pamplona está bien comunicada por la A-15, que enlaza con San Sebastián al norte y Zaragoza al sur. La estación de autobuses y la de tren (RENFE) conectan con principales ciudades españolas y también con Francia.
El aeropuerto de Pamplona se sitúa a 6 km del centro, con conexiones internacionales limitadas.
El centro histórico se recorre a pie, y para trayectos más largos hay autobús urbano y taxi. Muchos alojamientos se concentran en el ensanche, a pocos minutos andando del casco histórico.