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sobre Betelu
Antiguo destino termal de la realeza; pueblo encajonado entre montañas con un microclima especial y bellos senderos
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Betelu es un pueblo pequeño del Norte de Aralar (Navarra), de los que se recorren sin prisa. Se asienta en un valle muy verde, entre prados y manchas de bosque, y mantiene una estampa rural clara: caseríos de piedra y madera, tejados rojizos y un ritmo tranquilo.
Qué ver en Betelu
El edificio más reconocible es la iglesia parroquial de San Miguel, de piedra y líneas sobrias, muy en su sitio. A partir de ahí, lo mejor es caminar sin mapa: fijarse en la arquitectura popular, en las casas tradicionales y en esas vistas “cortas” del valle, con bordas y praderas que hablan de una forma de vida ligada al campo.
En los alrededores mandan hayedos y robledales. En otoño el cambio de color se nota mucho, pero cualquier paseo por caminos rurales ayuda a entender el paisaje atlántico de esta zona.
Qué hacer
Betelu funciona bien como punto de partida para paseos por pistas y senderos del entorno. Cerca pasa el Camino Natural del Plazaola, que sigue el trazado del antiguo tren: un recorrido cómodo para andar o ir en bici, sin meterse en carreteras principales.
Si te gusta observar fauna, prados y bosques mixtos dan juego, sobre todo a primera y última hora del día.
En la mesa, lo habitual es cocina de interior: producto de temporada, queso de oveja, embutidos y verduras cuando toca. Lo más práctico es preguntar qué hay ese día.
Fiestas y tradiciones
Las celebraciones principales giran en torno a San Miguel, a finales de septiembre. En verano suele haber actividades ligadas a la cultura rural vasca, y en Navidad aparecen villancicos en euskera y el Olentzero.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el núcleo: iglesia de San Miguel y caseríos.
- Sal a pie por alguno de los caminos de las afueras para ganar vista sobre el valle y los prados.
- Acércate a un tramo del Camino Natural del Plazaola si te encaja por tiempo.
Información práctica
Está a unos 35 km de Pamplona, llegando por la N-240 y enlazando después con carreteras comarcales. Para dormir, conviene mirar alojamientos rurales en la zona.
Mejor época
De primavera a otoño, cuando apetece caminar y el paisaje está más vivo. Si buscas color, el otoño suele ser el momento más fotogénico. En días de lluvia, los caminos pueden estar más embarrados y la visita se vuelve más corta.