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sobre Arano
Único pueblo navarro que vierte aguas al Urumea guipuzcoano; aislado y tranquilo con vistas espectaculares hacia la costa
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Arano es un pueblo pequeño del norte de Navarra, en un entorno muy verde y húmedo, de aire atlántico. Con unos 110 habitantes y a unos 450 metros de altitud, aquí mandan los caseríos, los prados y el bosque. No esperes grandes monumentos ni una lista larga de “cosas que hacer”: lo interesante va de caminar, mirar y entender cómo se vive en una zona de montaña donde el paisaje marca el ritmo.
Qué ver en Arano
El centro lo marca la iglesia parroquial, dedicada a San Martín de Tours. Es un templo rural, sobrio, con reformas de distintas épocas, y funciona como punto de referencia para orientarse por el casco.
Date un paseo corto entre las casas: hay caseríos antiguos con muros de piedra, madera vista y tejados de teja. En algunas fachadas aún se ven dinteles labrados y, en casos contados, escudos.
A pocos pasos del pueblo ya aparecen prados y manchas de bosque (roble, haya, fresno). En otoño, si el día acompaña, el color es lo que más se recuerda.
Qué hacer
Lo principal es el senderismo por pistas y caminos que salen del pueblo hacia las laderas. Se menciona a menudo la zona de Artikutza como referencia de bosques atlánticos cercanos; conviene informarse bien del acceso y de la ruta antes de ir.
En temporada de setas, el monte atrae a mucha gente. Si recoges, hazlo con conocimiento y respetando normas y propiedad privada.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales son por San Martín (noviembre). En verano también hay fiestas, con ambiente más animado. En febrero se celebra carnaval rural, con tradiciones locales.
Mejor época
Entre primavera y otoño se disfruta más del paisaje y de los caminos. En invierno puede haber barro, niebla y carreteras secundarias delicadas: mejor ir con margen y mirando la previsión.
Si solo tienes 2 horas
Paseo por el casco (iglesia y caseríos) y un tramo corto por alguna pista cercana para asomarte al valle y al bosque, volviendo al pueblo antes de que cambie el tiempo.