Artículo completo
sobre Areso
Pequeño municipio en el límite con Guipúzcoa; entorno montañoso verde y húmedo ideal para la ganadería y el retiro
Ocultar artículo Leer artículo completo
Areso es un pueblo pequeño del norte de Navarra, a 466 metros de altitud, rodeado de hayedos y prados que cambian mucho según la estación. El casco urbano se recorre en un paseo corto: calles tranquilas, casas de piedra, madera y tejados de teja, y ese silencio de valle que se agradece si vienes de ciudad.
Qué ver en Areso
La iglesia parroquial de San Miguel Arcángel preside el núcleo. Por fuera impone por su piedra y el campanario; por dentro, los retablos de madera merecen un rato sin prisas.
Merece la pena fijarse en la arquitectura popular: algunas casas blasonadas, balcones de hierro, aleros de madera y portadas trabajadas. No hace falta “hacer lista”; basta con caminar y mirar hacia arriba.
Alrededor del pueblo, el entorno natural es el gran reclamo: hayedos y praderas con buenos cambios de luz al atardecer y vistas hacia las montañas del norte.
Qué hacer
- Senderismo: desde el pueblo salen caminos para internarse en el bosque y ganar altura hacia miradores naturales.
- Setas en otoño: hay tradición micológica; mejor ir con conocimiento y respetar la normativa y el monte.
- Aves: la mezcla de bosques y prados suele dar juego para observar rapaces y especies forestales.
Fiestas y tradiciones
Areso celebra sus fiestas patronales de San Miguel Arcángel a finales de septiembre. En verano también hay fiestas, coincidiendo con el regreso de gente que vive fuera.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta completa por el casco: iglesia, plazas y calles principales.
- Paseo corto por un camino de salida del pueblo para asomarte al valle y volver.
Errores típicos
- Confiarse con el tiempo: aquí refresca antes, incluso en verano.
- Ir al monte sin calzado adecuado: con humedad, los caminos resbalan.
- Aparcar “tapando” entradas o pasos estrechos: en pueblos pequeños se nota enseguida.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por carretera hacia la zona norte y un desvío final hasta el pueblo. Lleva ropa por capas y calzado cómodo: el clima es más fresco que en la Ribera, y el bosque cambia mucho de una semana a otra.