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sobre Goizueta
Pueblo aislado en el valle del Urumea; famoso por sus carnavales y caseríos dispersos en un entorno muy verde
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En el norte de Navarra, entre prados que no se secan casi nunca y regatas de agua fría, aparece Goizueta: pueblo pequeño, de caseríos recios y ritmo tranquilo. Está a baja altitud, pero el paisaje se siente de montaña: robles y hayas, laderas húmedas y ese rumor constante del agua que se cuela en casi cualquier paseo.
Qué ver en Goizueta
El centro lo marca la iglesia parroquial de San Martín de Tours, con mezcla de estilos. Si te acercas, compensa entrar con calma y mirar los detalles del interior.
Merece la pena fijarse también en la arquitectura rural: caseríos de piedra, entramados de madera y tejados rojizos, muchos aún ligados al trabajo del campo. Un paseo por las calles alrededor del frontón ya da una buena idea del lugar.
En el entorno, manda el bosque. Los robledales y hayedos cercanos son agradecidos cuando cambia la luz o el color de las hojas. En las laderas aparecen bordas y majadas, pequeñas construcciones pastoriles que siguen formando parte del paisaje. Y relativamente cerca quedan los bosques de Artikutza (ya en término de San Sebastián), una zona muy bien conservada.
Qué hacer
Hay senderos que siguen el valle y los cursos de agua; en Goizueta conviene moverse con cabeza: rutas cortas si el día viene torcido y, si el tiempo acompaña, alargar por pistas y caminos del monte.
En otoño, la zona es conocida por la micología: mejor informarse antes sobre normas y permisos, y recoger con prudencia.
En la mesa mandan los productos de caserío: queso, carne de vacuno y cordero, y alubia roja al estilo de la comarca vecina.
Mejor época
- Primavera y otoño: los caminos están verdes y el bosque luce mucho, pero conviene contar con lluvia.
- Invierno: días cortos y humedad; mejor planes breves y tempranos si no conoces la zona.