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sobre Arce
Extenso valle prepirenaico con población muy dispersa; alberga el embalse de Nagore y paisajes de gran belleza natural
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Arce, en el Pirineo navarro, es un municipio pequeño (296 habitantes) repartido en varios núcleos. Aquí manda el valle: praderas, laderas boscosas y caminos que enlazan caseríos sin prisas. No es un lugar de “grandes monumentos”, sino de paisaje y vida rural.
Qué ver en Arce
- Arquitectura tradicional: casas de piedra y madera, tejados a dos aguas y construcciones pensadas para el clima de montaña. Lo más interesante suele estar en los detalles: portadas, balconadas, bordas y muros de piedra seca.
- La iglesia parroquial: un buen punto para entender la historia local a través de sus reformas y añadidos.
- Entorno natural: bosques (haya, roble, pino según zonas) y prados de siega. Con suerte verás rebaños y actividad ganadera en temporada.
Qué hacer
- Paseos y senderismo: hay caminos locales que permiten asomarse a miradores naturales, barrancos y zonas de agua. Ajusta la ruta al tiempo y a tu forma física; aquí el desnivel aparece rápido.
- Bici de montaña: pistas forestales y caminos rurales, mejor si vienes con trazado preparado y respetas cierres y fincas.
- Gastronomía de valle: quesos de leche de oveja y carnes de cordero o ternera de la zona, en línea con la tradición ganadera.
Fiestas y tradiciones
En verano suelen celebrarse las fiestas patronales, y durante la primavera y el verano se mantienen romerías y actos religiosos. El calendario ganadero también marca momentos señalados del año.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por uno de los núcleos para fijarte en la arquitectura tradicional.
- Acércate a la iglesia parroquial y recorre los alrededores por un camino corto hacia prados y bosque.
Mejor época
De primavera a otoño se camina con más comodidad. En días de calor, conviene evitar las horas centrales si vas a subir por pista o ladera. En cualquier estación, mete capa de abrigo: al caer el sol refresca.