Artículo completo
sobre Garaioa
Pueblo del Valle de Aezkoa con un mirador impresionante sobre la Selva de Irati
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el Pirineo navarro, entre valles verdes y laderas boscosas, asoma Garaioa: un núcleo diminuto (84 habitantes) a 779 metros, de esos donde el ritmo lo marcan el campo, el tiempo y el silencio. Aquí no hay grandes reclamos; lo que engancha es la escala humana y el paisaje que empieza en la última casa.
Qué ver en Garaioa
El pueblo se recorre en un paseo corto. Fíjate en el conjunto de viviendas tradicionales: piedra, madera y cubiertas de pizarra, bastante homogéneo y en sintonía con el entorno.
La iglesia parroquial es el punto más reconocible. Es un templo sobrio, de los que cuentan más por su papel en la vida del lugar que por su tamaño.
Alrededor, el valor está en los hayedos y prados. En otoño el bosque se enciende de color; en primavera el verde aprieta y aparecen arroyos y pequeñas corrientes bajando del monte.
Qué hacer
Senderismo tranquilo por pistas y caminos locales, sin necesidad de grandes planes: entrar al hayedo, ganar un poco de altura para abrir vistas del valle y volver al pueblo. Si te gusta la fotografía, la luz cambia rápido en montaña: merece la pena madrugar o apurar la tarde.
En otoño, los paseos se animan con la búsqueda de setas; mejor con conocimiento y prudencia.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco, mirando detalles de las fachadas y los tejados.
- Parada en la iglesia.
- Sal a pie por el primer camino que se mete en el bosque y vuelve con margen antes de que baje la luz.
Errores típicos
- Venir con prisas: aquí lo mejor pasa despacio, a base de paseo corto y silencio.
- Meter el coche por calles estrechas: aparca donde no estorbes y termina a pie.
- Subestimar el tiempo pirenaico: incluso en días buenos, lleva una capa de abrigo y revisa la previsión.
Información práctica
Desde Pamplona son unos 60 km. La ruta habitual va por la N-135 hacia Burguete y, desde allí, por carreteras locales de montaña. Lleva calzado de caminar y algo de abrigo: en el Pirineo el tiempo cambia rápido.