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sobre Garralda
Capital administrativa de Aezkoa; pueblo reconstruido tras un incendio en el XIX con aire ordenado y serrano
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En el valle de Aezkoa, a 846 metros, Garralda es un pueblo pequeño (186 habitantes) y de montaña, de los que se recorren sin prisa y con el sonido del bosque cerca. El casco concentra casas de piedra y madera, tejados de pizarra y algún escudo en las fachadas que habla de otros tiempos. Alrededor mandan los prados y el hayedo, y al caer la tarde el paisaje baja el volumen.
Qué ver en Garralda
La parada más clara es la iglesia parroquial de San Pedro, con distintas fases de construcción y retablos de interés. Lo demás se disfruta callejeando: portadas, balcones, madera trabajada y esa arquitectura tradicional que aquí no se “visita”, se observa mientras caminas.
Si te apetece naturaleza sin grandes planes, basta con salir hacia los hayedos cercanos y caminar un rato por pistas y senderos del entorno. En otoño el bosque pone el color.
Qué hacer
El entorno pide senderismo y paseos tranquilos entre bosque y pradera. Una ruta habitual sube hacia las peñas de Garralda, buen punto para abrir vista sobre el valle.
En la parte más doméstica del viaje, cuenta con cocina de montaña: cordero y ternera, huerta cuando toca, trucha en los valles cercanos y, si das con ellos, quesos artesanales y miel de montaña.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pedro se celebran a finales de junio. En verano suele haber ambiente comarcal en el valle, con tradiciones y deporte rural. En otoño aparecen actividades ligadas a trabajos de siempre, como la matanza y la elaboración de productos.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco: iglesia, calles del centro y casas con escudos.
- Acércate a alguna salida hacia el hayedo y haz un tramo corto por pista o sendero para llevarte el paisaje puesto.
Errores típicos
- Venir con el tiempo justo y querer “hacer ruta larga”: aquí compensa más pasear y asomarse al bosque.
- Confiarse con la ropa: incluso en días buenos, al atardecer refresca.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por carreteras comarcales en dirección a Aoiz y el valle de Aezkoa; calcula algo más de una hora según tráfico y paradas. Trae calzado cómodo: lo mejor aquí ocurre caminando.