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sobre Navascués
Almiradío con una impresionante iglesia románica; puerta a los valles pirenaicos y foces
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Navascués es un pueblo pequeño del Pirineo navarro, a 636 metros de altitud, de los que se recorren a ritmo tranquilo. Aquí mandan el monte, los prados y los silencios; y eso, para muchos, ya es plan suficiente. Si vienes buscando grandes monumentos o una agenda repleta, este no es el lugar. Si te apetece caminar un rato, mirar con calma y respirar aire fresco, encaja.
Qué ver en Navascués
El paseo empieza en el casco urbano, con sus casas de piedra y madera y los aleros generosos pensados para los inviernos de montaña. Entre las calles se agradece ir despacio: los detalles (portadas, dinteles, escudos, balcones) suelen estar donde menos te lo esperas.
La iglesia parroquial, de origen medieval, conserva elementos románicos. Merece la pena entrar y fijarse en la portada y en algunos capiteles, que cuentan historia sin necesidad de carteles.
Alrededor del pueblo, el paisaje cambia con las estaciones: hay bosques de haya y roble y praderas donde se mueve el ganado. Es un entorno de paseo y observación más que de “tachar” lugares.
Qué hacer
La zona invita a caminar: hay salidas a pie por pistas y senderos hacia bosques y laderas, con tramos que suben a pastos de altura donde se ha practicado la trashumancia. Para escoger ruta, conviene preguntar allí mismo según el tiempo y tu forma física.
En la mesa manda lo de siempre en montaña: cordero, ternera, verduras de temporada y quesos de oveja. Mejor ir con apetito y sin prisas.
En otoño, la gente sale a por setas. Hazlo solo si sabes reconocer especies y respeta el monte.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar las caminatas más agradables. En verano hay más ambiente y días largos. Si buscas tranquilidad total, evita fines de semana y puentes; el pueblo es pequeño y se nota cualquier pico de visitas.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta por el casco: calles, casas tradicionales y detalles en piedra.
- Parada en la iglesia y paseo corto por los alrededores hacia prados y borde de bosque.
- Un rato de banco y mirada larga al valle (aquí también se viene a eso).