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sobre Ochagavía
Uno de los pueblos más bonitos del Pirineo; calles empedradas
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Ochagavía (Otsagabia), en el valle de Salazar, es una villa pequeña y muy fotogénica: piedra arenisca, tejados de pizarra, balcones de madera y el río Anduña cruzando el caserío. Se recorre a pie en poco tiempo y lo mejor suele ser ir despacio, callejear y mirar detalles.
Qué ver en Ochagavía
- Iglesia de San Juan Evangelista (s. XVI): domina el perfil del pueblo con su torre. En el interior, retablo barroco y ambiente de parroquia de montaña.
- Puente de piedra sobre el Anduña: uno de los puntos clásicos para la foto, sobre todo cuando baja agua y la luz cae de lado.
- Casas tradicionales y escudos: merece la pena fijarse en los portales, aleros y heráldica repartida por el núcleo.
- Entorno del valle de Salazar: hayedos y laderas que en otoño cambian por completo. Hacia el este queda la Selva de Irati, referencia natural de la zona (accesos y recorridos varían según temporada).
Qué hacer
- Paseo hasta la ermita de Muskilda: subida agradecida con buenas vistas del valle.
- Senderismo por caminos de pastores hacia puertos y alturas cercanas: terreno variable y tiempo cambiante; conviene ir equipado.
- Gastronomía pirenaica: trucha, cordero, quesos y platos de cuchara cuando refresca. En otoño, la micología tiene tirón; mejor informarse bien y recoger con criterio.
Si solo tienes 2 horas
- Cruza el puente y busca la perspectiva del caserío con el río.
- Sube hacia la iglesia, rodea el entorno y baja por calles paralelas para ver fachadas y detalles.
- Si te da tiempo y te apetece caminar, avanza un tramo hacia Muskilda (sin obligación de completar la subida).
Errores típicos
- Llegar tarde en días de máxima afluencia y perder tiempo dando vueltas para aparcar.
- Confiarse con la temperatura: a poco que caiga el sol, refresca incluso en meses templados.
- Entrar en monte sin mirar previsión; el Pirineo cambia rápido.
Información práctica
El acceso se hace por carreteras comarcales del valle de Salazar desde la zona de Sangüesa y Lumbier. Calzado cómodo para empedrado y ropa por capas ayudan a disfrutar más del paseo.