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sobre Roncal
Capital del valle homónimo y cuna del tenor Julián Gayarre; pueblo de piedra señorial y queso famoso
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Roncal, cabecera histórica del valle que lleva su nombre, es uno de esos pueblos pirenaicos donde el paisaje y la forma de vivir van de la mano. A unos 720 metros de altitud y con poco más de 200 vecinos, mantiene una estampa muy reconocible: piedra, madera, tejados de pizarra y una cultura ligada al pastoreo.
Un paseo por el casco antiguo, con sus cuestas y calles empedradas, ayuda a leer el carácter del valle: privilegios antiguos, trashumancia y una tradición quesera que sigue pesando.
Qué ver en Roncal
La iglesia parroquial de San Esteban marca el perfil del pueblo con su torre del siglo XVI. Dentro, el retablo barroco pone el contrapunto a la sobriedad de la fábrica de piedra.
En el casco histórico se conservan casas blasonadas, testimonio de linajes y de un tiempo en el que los pastos y las rutas eran un asunto serio. También se puede visitar la casa natal de Julián Gayarre, hoy museo.
Para estirar las piernas sin complicarse, la ermita de Santa Bárbara, en una loma cercana, abre buenas vistas del valle.
Qué hacer
El valle se presta al senderismo, con rutas de distinta dificultad hacia bosques y cotas más altas. El río Esca y sus afluentes atraen a quienes practican la pesca de trucha, siempre con la normativa en mente.
En la mesa manda el queso Roncal (D.O.), elaborado con leche de oveja, y en otoño los hayedos invitan a la micología.
Fiestas y tradiciones
El 26 de diciembre, San Esteban, es la cita patronal. En agosto llegan las fiestas de verano. El Tributo de las Tres Vacas se celebra cada 13 de julio en Belagua, como recuerdo del acuerdo entre el valle de Roncal y Baretous (Francia).
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco histórico (fíjate en los blasones).
- Visita a la iglesia de San Esteban.
- Subida a Santa Bárbara para ver el valle desde arriba.
Errores típicos
- Subestimar el tiempo: entre miradores, fotos y cuestas, el paseo se alarga más de lo que parece.
- Ir sin calzado: el empedrado y las pendientes se notan.
- Salir a monte sin revisar la previsión: el tiempo cambia rápido en el Pirineo.