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sobre Roncal
Capital del valle homónimo y cuna del tenor Julián Gayarre; pueblo de piedra señorial y queso famoso
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Roncal es pequeño y el coche acaba siendo necesario. Puedes aparcar en calles del propio casco, aunque en verano o fines de semana se llena rápido y toca dar alguna vuelta. Si quieres verlo tranquilo, llega pronto por la mañana o ya por la tarde.
El pueblo está en una ladera del valle. Casas de piedra, tejados oscuros y calles con bastante pendiente. Aquí la vida ha girado durante siglos alrededor del ganado y los pasos hacia Francia. Ese pasado todavía se nota en la forma del pueblo y en los escudos de muchas fachadas.
Qué ver sin vueltas
La iglesia de San Esteban queda en el centro. Torre alta, del siglo XVI. Desde la plaza manda bastante en el perfil del pueblo. Dentro hay un retablo barroco que contrasta con el resto del edificio, bastante sobrio.
Caminando por las calles salen varias casas blasonadas. No hace falta buscarlas demasiado: están en las fachadas principales. Escudos, fechas y apellidos que aparecen una y otra vez en la historia del valle.
A las afueras está la casa‑museo dedicada a Julián Gayarre, tenor nacido aquí. Los horarios cambian según temporada, así que conviene mirarlo antes de acercarse.
Si te apetece subir un poco, la ermita de Santa Bárbara queda en una loma cercana. El camino no es largo y desde arriba se ve bien el caserío y el fondo del valle. Con niebla no se ve gran cosa.
Caminar y moverse por el valle
Roncal funciona más como base que como destino de un día entero. Desde aquí salen carreteras y pistas hacia otros pueblos del valle y hacia Belagua.
Para caminar hay senderos cortos cerca del casco y rutas más largas por el valle. Muchas empiezan realmente fuera del pueblo, así que a menudo toca mover el coche unos kilómetros.
El río Esca pasa cerca y suele atraer a pescadores de trucha cuando la temporada lo permite. La normativa cambia según el año, así que mejor consultarla antes.
En el valle también se produce el queso Roncal, con denominación protegida. Es fácil encontrarlo en tiendas y queserías de la zona.
Fiestas y una tradición curiosa
El 26 de diciembre celebran San Esteban, patrón del pueblo. Es una fiesta sobre todo local.
En agosto llegan las fiestas grandes, con música y actos tradicionales que llenan la plaza durante varios días.
Más singular es el Tributo de las Tres Vacas, cada 13 de julio en la zona de Belagua. Es un acto antiguo entre los valles de Roncal y Baretous, en Francia. Ceremonia breve, bastante sobria.
Cómo verlo en dos horas
Baja a la plaza, entra en la iglesia si está abierta y recorre un par de calles mirando escudos en las fachadas. Después puedes subir a Santa Bárbara para ver el conjunto desde arriba.
No lleva mucho más tiempo. Roncal se entiende rápido.
Antes de ir
Las calles son empinadas y el empedrado resbala cuando ha llovido o helado. Mejor llevar calzado con suela firme.
Otro detalle: muchas rutas del valle no empiezan en el mismo casco urbano. Si tu plan es caminar, revisa antes desde dónde salen.
Y mira el tiempo. En el Pirineo las nubes bajan rápido y cambian bastante el paisaje que ves desde el pueblo.