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sobre Sarriés
Localidad del Valle de Salazar; incluye el concejo de Ibilcieta
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Sarriés es una aldea pequeña del valle de Arce, en el Pirineo navarro. A 691 metros de altitud y con poco más de medio centenar de vecinos, se recorre despacio: casas de piedra, tejados de pizarra y silencio de montaña. Aquí se viene a bajar el ritmo y a mirar el paisaje sin prisas.
Qué ver en Sarriés
La iglesia parroquial, dedicada a San Miguel, marca el centro del pueblo. Es arquitectura rural sencilla, de las que encajan con el entorno y cuentan mucho con poco.
Merece la pena pasear por sus calles y fijarse en las casas tradicionales: piedra caliza, aleros de madera y balconadas de hierro. Sarriés no es grande; lo interesante está en los detalles y en cómo el caserío se adapta a la ladera.
Alrededor, prados y manchas de bosque (hayedos en las zonas más altas) dibujan un paisaje muy pirenaico. En otoño manda el color; en primavera, el verde y las flores. Desde las afueras se abren vistas hacia las primeras estribaciones de los Pirineos.
Qué hacer
Desde Sarriés salen caminos y pistas que conectan con rutas del valle de Arce. Hay paseos cortos por el entorno y opciones más largas si quieres enlazar con zonas boscosas cercanas.
Las carreteras secundarias del valle se prestan al cicloturismo, con tramos de desnivel y buenas panorámicas. También es un territorio agradecido para observar fauna (corzos, jabalíes y rapaces) al amanecer o al atardecer, con paciencia y sin hacer ruido.
Mejor época
De mayo a octubre se suele caminar mejor. Si buscas bosque y color, el otoño es el más vistoso. En invierno conviene venir con margen: días cortos, más frío y posibles tramos de carretera complicados según el tiempo.
Errores típicos
- Entrar con prisa: es un pueblo para recorrer andando y sin atajos.
- Ir en pleno mediodía en verano: mejor primera o última hora si quieres ver fauna y evitar calor.
- Invadir accesos a casas o zonas agrícolas al aparcar: deja el coche donde no moleste y sigue a pie.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano, con parada en la iglesia.
- Sal por alguna de las pistas hacia los prados y busca un buen punto para ver el valle y la línea de montes.