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sobre Barillas
El municipio más pequeño de la Ribera; situado cerca de la Laguna de Lor y dedicado a la agricultura
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Barillas es uno de esos pueblos pequeños de la Ribera navarra donde manda el campo: calles tranquilas, casas de ladrillo y piedra y un paisaje abierto de cultivos que cambia mucho según la estación. Aquí no vienes a “hacer mil cosas”, sino a pasear, mirar lejos y entender el ritmo de una zona agrícola pegada al Ebro (aunque el río no pase por el casco urbano).
Qué ver en Barillas
- Iglesia parroquial de San Martín de Tours: el edificio más reconocible del pueblo, con su torre marcando el perfil del casco urbano.
- Paseo por el casco: la estructura es la típica de los pueblos cerealistas, con viviendas agrupadas en torno a las calles principales. Si te fijas, verás detalles de arquitectura popular ligada a la vida agrícola.
- Entorno de campos y acequias: fuera del núcleo, los caminos entre parcelas y las conducciones de riego cuentan más de Barillas que cualquier cartel.
Qué hacer
- Caminar por los caminos rurales que rodean el municipio, sin prisa y con atención a la avifauna y a los cambios de luz.
- Acercarte a las riberas del Ebro (a poca distancia) si te apetece un paseo distinto, con más vegetación y aves acuáticas.
- Comer de temporada: la cocina aquí tira de huerta, cereal y productos de matanza; si coincides con alguna celebración, suele haber comidas vecinales.
Fiestas y tradiciones
- San Martín de Tours (noviembre): fiestas patronales de ambiente familiar, con actos religiosos y comidas populares.
- Fiestas de verano (habitualmente en agosto): actividades para todas las edades y reuniones en la calle, como en tantos pueblos de la Ribera.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco y la plaza.
- Parada en la iglesia de San Martín.
- Paseo por un camino de las afueras para ver el mosaico de cultivos y las acequias.
Mejor época
- Primavera y otoño: temperaturas más llevaderas y campos con más matices.
- Verano: calor a las horas centrales; mejor madrugar o salir al atardecer.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por la N-121 hacia Tudela y luego siguiendo indicaciones a la Ribera. Al ser un municipio pequeño, conviene ir con lo básico: calzado cómodo, agua si vas a caminar y la visita planificada, porque no hay servicios turísticos específicos.