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sobre Bargota
Cuna del famoso Brujo de Bargota; pueblo con encanto que celebra anualmente su semana de la brujería
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En Tierra Estella, entre colinas suaves, viñedos y cereal, aparece Bargota: un pueblo pequeño (257 habitantes) y tranquilo, con trama medieval y una escala que se recorre a pie, sin prisa. Si te gusta fijarte en portadas románicas, casas de piedra y calles estrechas, aquí tienes una parada breve y agradecida.
Qué ver en Bargota
La Iglesia de San Pedro Apóstol es la referencia del casco urbano. Conserva rasgos románicos (portada y canecillos en el exterior) y reformas posteriores. Dentro, llama la atención el retablo barroco del altar mayor (si encuentras la iglesia abierta).
El casco histórico guarda calles empedradas y varias casas blasonadas de los siglos XVI y XVII, con esa mezcla navarra de sillería, ladrillo y madera en galerías y aleros.
A las afueras, el paisaje es el de la comarca: campos y viñas, con caminos rurales que dan para un paseo corto y buenas fotos, sobre todo con luz baja.
Qué hacer
Bargota encaja bien en una ruta por Tierra Estella. Para caminar, lo más práctico es seguir caminos agrícolas entre viñedos y cereal y enlazar, si apetece, con pistas hacia localidades cercanas.
En mesa manda el recetario navarro de producto: huerta, quesos y vinos de la zona (DO Navarra), con opciones de cata y visitas en el entorno.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pedro se celebran a finales de junio. En agosto hay fiestas de verano. La Semana Santa se vive con actos religiosos y procesiones; en otoño, la vendimia marca el ambiente en la comarca.
Errores típicos
- Llegar en las horas centrales de verano para caminar: aquí el calor aprieta y la sombra escasea fuera del casco.
- Confiar en ver el interior de la iglesia: en pueblos pequeños no siempre está abierta; cuenta con que quizá solo puedas verla por fuera.
- Venir con prisa: el plan funciona mejor como paseo corto y calmado, no como lista de “sitios”.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradables por temperatura y luz. En verano, si vas a andar, mejor a primera hora o al atardecer.