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sobre Cirauqui
Pueblo medieval de postal sobre una colina; conserva calzada romana y es hito del Camino de Santiago
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En Tierra Estella, sobre el valle del Arga, Cirauqui se sube más que se visita: un pueblo pequeño, de piedra, donde las cuestas y el empedrado marcan el ritmo. Por aquí pasa el Camino de Santiago y se nota en el ambiente, sobre todo en las entradas y salidas del casco. Zirauki (en euskera, “nido de víboras”) suena bravío, pero el paisaje de viñas y cereal y el silencio del alto del pueblo van por otro lado.
Qué ver en Cirauqui
La Iglesia de San Román preside el núcleo. La portada románica (siglo XIII) tiene detalles para detenerse: arquivoltas y capiteles bien agradecidos si te gusta mirar con calma. Dentro, el retablo gótico compensa la visita. Cerca hay buenos puntos para asomarte al valle.
El puente romano, rehecho en época medieval, se alcanza bajando desde el casco. Lo más interesante no es solo el puente: es el tramo de calzada romana, de los más reconocibles de Navarra, por el que siguen pasando peregrinos.
En el casco histórico quedan la trama medieval, casas con escudos y fachadas sobrias. El Palacio de los Marqueses de Feria (siglo XVIII) se identifica por el blasón.
Qué hacer
Si vienes andando, el tramo del Camino Francés aquí tiene una belleza muy directa: piedra, horizonte y campos abiertos. Para estirar algo más, hay rutas hacia pueblos cercanos entre viñedos y lomas; se menciona la Ruta de los Dos Ríos, entre los valles del Arga y el Salado.
En la mesa mandan las verduras de temporada, legumbres y vinos de la DO Navarra.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Román se celebran a mediados de agosto. En septiembre se hace la romería de la Virgen de las Huertas. La Semana Santa se vive con recogimiento, con procesión el Viernes Santo.
Errores típicos
- Entrar con el coche hasta el centro: las calles son estrechas y con pendiente; es fácil estorbar a vecinos y peregrinos.
- Ir con suela lisa: el empedrado y las cuestas pasan factura, sobre todo si ha llovido.
- Bajar al puente “solo a verlo” y volver: merece la pena caminar un poco por la calzada para entender el conjunto.
Consejos prácticos
Calzado cómodo y con agarre. Para fotos, el atardecer suele favorecer la piedra, con tonos más cálidos y sombras más largas.