Artículo completo
sobre Estella-Lizarra
La Toledo del Norte; ciudad monumental clave en el Camino de Santiago con un patrimonio románico y gótico excepcional
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el corazón de Tierra Estella, donde el llano navarro empieza a ondularse, aparece Estella-Lizarra (14.195 habitantes). A 421 metros de altitud y en pleno Camino de Santiago, junta un casco histórico de piedra dorada, puentes y un románico que asoma sin necesidad de ir “a cazarlo”. Lo de “Toledo del Norte” se oye a menudo; aquí lo que cuenta es que, calle a calle, la villa mantiene una concentración patrimonial poco común.
La confluencia del Ega y el Urederra ha marcado la vida de Estella y también su paisaje inmediato: riberas arboladas, choperas y un entorno agrícola que cambia de color según la temporada.
Qué ver en Estella-Lizarra
La Iglesia de San Pedro de la Rúa es una de las grandes paradas del románico navarro, con claustro y una portada muy trabajada. La Iglesia de San Miguel guarda una de esas fachadas que se leen como un relato en piedra, llena de escenas y detalles.
El Palacio de los Reyes de Navarra, hoy museo, es un raro ejemplo de románico civil; conviene fijarse en los ventanales geminados y en los capiteles. El Puente de la Cárcel (o Puente Picudo) regala una buena vista del casco histórico sobre el Ega. Y la Iglesia del Santo Sepulcro suma una portada gótica de finales del XIII.
Qué hacer
El Camino de Santiago atraviesa la ciudad y da pie a paseos tranquilos por el casco antiguo y sus entradas históricas. En los alrededores, una caminata clásica lleva al Monasterio de Irache, conocido por la tradición de la fuente de vino para peregrinos. También apetece seguir senderos junto al Ega, alternando ribera y laderas con viñedo.
En mesa, la cocina local se mueve bien entre cordero al chilindrón, pochas con codorniz y chuletillas al sarmiento, con vinos navarros y producto de temporada.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de San Andrés cierran noviembre con ambiente local. En julio llegan las fiestas en honor a la Virgen del Puy, con una semana de actos y la procesión hasta el santuario. La Semana Medieval (habitualmente en agosto) llena calles de mercado, música y recreaciones.
Si solo tienes 2 horas
- Entra por el río: cruza el Puente de la Cárcel y quédate un minuto con la panorámica del casco histórico.
- Sube a San Pedro de la Rúa y recorre el entorno monumental sin prisa (las mejores perspectivas salen de los desniveles).
- Baja hacia San Miguel y dedica tiempo a leer su fachada: cuanto más te acercas, más detalles aparecen.
- Si te encaja por horario, remata en el Palacio de los Reyes de Navarra para cerrar el recorrido con románico civil.
Errores típicos
- Quedarse solo en la calle principal: Estella se entiende mejor enlazando cuestas, puentes y miradores; en cinco minutos cambian las vistas.
- Ir con el tiempo justo sin mirar aperturas: varias visitas dependen de horarios; conviene pasar primero por la Oficina de Turismo y ajustar el orden.
- Aparcar demasiado cerca del casco antiguo: según el día, puede ser más práctico dejar el coche algo más fuera y entrar andando.
Información práctica
Estella-Lizarra está a 44 km de Pamplona por la NA-111 (unos 45 minutos en coche) y cuenta con autobús desde la capital navarra.
La mejor época suele ir de mayo a octubre, cuando acompaña el tiempo para caminar y los monumentos amplían visitas. El casco antiguo se hace bien a pie: todo queda relativamente cerca.