Artículo completo
sobre Guesálaz
Valle que rodea el embalse de Alloz; ideal para deportes náuticos y turismo rural en sus pequeños pueblos
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Tierra Estella navarra, a unos 525 metros de altitud, Guesálaz es un municipio pequeño (431 habitantes) y tranquilo. Aquí el atractivo está en lo cotidiano: casas de piedra, calles sin prisa y un paisaje agrícola que cambia mucho según la estación. Es un lugar para caminar, mirar alrededor y hacerse una idea de cómo se vive en el interior de Navarra, lejos del ruido.
Qué ver en Guesálaz
El casco urbano se recorre en poco tiempo. La iglesia parroquial marca el centro y, alrededor, se conservan detalles de arquitectura popular: muros de mampostería, aleros de madera, portadas sencillas y fachadas sin artificios, hechas con materiales de la zona.
A la salida del pueblo, el paisaje es el típico de Tierra Estella: lomas suaves, campos de cultivo y pequeños bosquetes. Los caminos rurales permiten ganar algo de altura y abrir la vista hacia el valle.
Qué hacer
Lo que más compensa es salir a andar por pistas y senderos locales, sin planteárselo como una ruta “de récord”. También funciona muy bien para fotografía de paisaje (a primera o última hora, si puedes) y para observar aves con calma, aprovechando el silencio.
Si te apetece comer producto de temporada, aquí manda lo de siempre en la Navarra rural: huerta cuando toca, carnes y quesos artesanos.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta corta por el casco urbano, parándote en los detalles de las casas (piedra, madera, remates).
- Sal por uno de los caminos a las afueras hasta encontrar una vista abierta y vuelve por el mismo sitio, sin complicarte.
Errores típicos
- Ir en las horas centrales de verano: el paseo se hace pesado y el campo pierde gracia.
- Estrenar calzado: si ha llovido, los caminos se ablandan y se agradece algo que agarre bien.
Información práctica
Desde Pamplona, lo habitual es ir por la A-12 hacia Estella-Lizarra y, desde allí, enlazar con carreteras locales. Lleva una capa para el tiempo cambiante. Si piensas dormir por la zona, mejor mirar con antelación: aquí todo es pequeño.