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sobre Mirafuentes
Pequeño pueblo en el valle de la Berrueza; entorno tranquilo y agrícola
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En la comarca de Tierra Estella, entre campos de cereal y lomas suaves, aparece Mirafuentes, un núcleo pequeño (apenas 62 vecinos) donde el tiempo va a otra velocidad. A 647 metros de altitud, el pueblo es sencillo y muy rural: calles tranquilas, piedra vista y un silencio que se nota nada más bajar del coche.
Qué ver en Mirafuentes
La iglesia parroquial marca el centro del caserío, con una espadaña típica de la zona. El resto se recorre en un paseo corto: casas tradicionales de piedra, fachadas en tonos tierra y tejados de teja, todo bastante homogéneo.
Lo más agradecido, aun así, está alrededor. Los campos forman un mosaico que cambia con la estación, y desde varios puntos del pueblo se abren vistas hacia la llanura estellesa, especialmente al amanecer y al atardecer, cuando la luz baja.
Qué hacer
Los caminos agrícolas que salen del casco sirven para caminar sin complicaciones, enlazando con pistas hacia otros núcleos cercanos. Es terreno abierto: bueno para observar aves de campiña (alondras, perdiz y similares) y para fotografía de paisaje, con cielos amplios y líneas limpias.
En cuanto a comida, aquí manda la despensa de la zona: verduras, legumbres, cereal y carnes habituales en la Navarra interior. Conviene venir con la idea de picar algo fuera del pueblo o llevar lo necesario si vas a pasar el día.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por el casco: iglesia, calles principales y arquitectura popular.
- Salida por un camino rural cercano para ganar algo de altura y buscar una panorámica sobre los campos.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar temperaturas más amables y colores más vivos en el campo. En verano puede apretar el calor a mediodía; mejor madrugar o venir a última hora. En invierno, el ambiente es más duro y conviene contar con frío y posibles heladas.
Información práctica
Desde Pamplona se llega por la A-12 hacia Estella-Lizarra, y desde allí por carreteras comarcales. Lleva calzado cómodo: aunque no haya grandes desniveles, las pistas y calles pueden tener tramos irregulares.