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sobre Sansol
Pequeño pueblo del Camino de Santiago junto a Torres del Río; vistas al valle del Linares
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Sansol es uno de esos pueblos navarros mínimos donde el silencio tiene peso. En Tierra Estella, entre campos de cereal y lomas suaves, todo se recorre a pie y sin prisa: pocas calles, piedra a la vista y un ritmo que invita a bajar marchas.
Qué ver en Sansol
El paseo no tiene pérdida. Acércate a la iglesia parroquial, que marca el centro del caserío: construcción sobria, de piedra, muy en la línea de la arquitectura rural de la zona.
Luego, date una vuelta por el casco urbano. Aquí lo atractivo está en los detalles: fachadas de arenisca, aleros de madera, balcones de forja y revocos en tonos tierra. Sansol no va de acumular “cosas que ver”, sino de mirar con calma cómo el pueblo se apoya en el paisaje agrícola.
Si te apetece estirar las piernas, sal por alguno de los caminos rurales que parten del núcleo. Enseguida te ves entre parcelas, con alguna construcción auxiliar y puntos algo más altos desde los que se entiende el mosaico de campos que rodea el pueblo. Ojo con el sol: en muchos tramos no hay sombra.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco urbano, parando en la iglesia.
- Paseo corto (ida y vuelta) por un camino agrícola a la salida del pueblo para pisar campo y volver sin apretar.
Errores típicos
- Llegar en las horas centrales de verano y lanzarse a caminar: aquí el calor se nota y falta sombra.
- Dar por hecho que habrá servicios en el pueblo: mejor venir con lo básico resuelto y usar Sansol como parada dentro de una ruta por Tierra Estella.
Información práctica
Sansol funciona bien como alto breve entre otros pueblos cercanos. Para llegar desde Pamplona, la referencia habitual es tomar la A-12 hacia Logroño y enlazar después con carreteras secundarias de la zona.