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sobre Pitillas
Famoso por su Laguna
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En la Zona Media navarra, entre campos de cereal y viñas que cambian de tono con las estaciones, Pitillas mantiene ese ritmo pausado de los pueblos del interior. Con poco más de 500 habitantes y a 348 metros de altitud, se recorre sin prisa: calles tranquilas, casas de piedra y una llanura abierta que marca el paisaje.
Qué ver en Pitillas
El núcleo gira en torno a la iglesia parroquial de San Pedro, el edificio que mejor cuenta la historia local. Merece la pena rodearla y fijarse en los detalles de la arquitectura popular: fachadas de piedra, balcones de hierro y algún escudo en casas señoriales.
A las afueras espera la laguna de Pitillas, uno de los humedales más valiosos de Navarra. El entorno invita a caminar por senderos señalizados y a parar en los observatorios para mirar sin molestar a las aves.
Qué hacer
La laguna marca la visita: paseo tranquilo y observación de aves acuáticas y migratorias (ánades, fochas, somormujos, garzas, según época). Llevar prismáticos ayuda.
Si te apetece alargar, los caminos rurales hacia los pueblos cercanos funcionan bien para caminar o ir en bici, siempre entre cultivos y horizontes amplios.
En la mesa, manda el producto de temporada: verduras, cereal y vinos de la D.O. Navarra en la comarca.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran en honor de San Pedro en junio. En verano suele haber fiestas con actos religiosos y actividades populares. En otoño, la vendimia y la cultura del vino toman protagonismo en la zona, y en noviembre San Martín suele marcar el cierre del ciclo agrícola.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco urbano (iglesia de San Pedro y calles cercanas).
- Salida rápida a la laguna: caminata corta por el sendero y parada en un observatorio.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos por luz, colores y movimiento en la laguna. En verano aprieta más el calor en los caminos abiertos; en invierno hay menos horas de luz y el ambiente es más frío, aunque la tranquilidad se nota.
Información práctica
Desde Pamplona, el acceso suele hacerse por la N-121 hacia Olite y, desde allí, por carretera local. Para un día completo: pueblo por la mañana y laguna después, con calzado cómodo y agua.