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sobre Lemoa (Lemona)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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En la comarca de Arratia-Nervión, entre colinas verdes y el valle del Ibaizabal, Lemoa (3.614 hab.) se entiende caminándolo sin prisa: caseríos en las laderas, memoria industrial aún visible y vida cotidiana a un paso de Bilbao. A unos 80 metros de altitud, el paisaje alterna praderas, riberas y, al fondo, la silueta del Ganekogorta.
Qué ver en Lemoa
En el núcleo urbano, la referencia es la iglesia parroquial de San Esteban, con origen en el siglo XVI y reformas posteriores. Alrededor quedan casas de aire tradicional, balcones de madera y fachadas claras que conservan ese punto de pueblo vivido, sin decorado.
Fuera del centro se reparten baserriak (caseríos) que ayudan a leer el territorio: piedra, aleros generosos y una arquitectura pensada para trabajar y habitar a la vez. Lo mejor es verlos en su entorno, con caminos estrechos y prados alrededor.
Para una escapada de naturaleza sencilla, funcionan los paseos junto al Ibaizabal y los caminos rurales del valle. El Ganekogorta no está en el término en su cima principal, pero marca el horizonte y sirve de brújula para varias rutas de la zona.
En el entorno de Alkizaundi asoman restos del pasado industrial (ferrerías, papeleras y derivados). No es un espacio museístico: se aprecia más como rastro y paisaje que como visita “de sala”.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el centro y visita exterior (y, si está abierta, interior) de la iglesia de San Esteban.
- Tramo corto a pie junto al Ibaizabal, sin complicarte con grandes desniveles.
- Salida por alguna carretera local hacia los barrios para ver caseríos en ladera y volver con calma.
Mejor época
- Primavera y otoño: el valle está especialmente verde y se camina a gusto.
- Verano: días largos y más ambiente en la calle.
- Invierno: suele ser húmedo; conviene venir con margen por si la lluvia acorta el paseo.