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sobre Ubide (Ubidea)
Verde intenso, caseríos y montañas cercanas con rutas y miradores.
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En lo alto de Arratia-Nerbioi, rondando los 580 metros, Ubide es de esos lugares que se entienden andando: caseríos dispersos, praderas abiertas y manchas de bosque que cambian de tono con la luz. No esperes un “centro histórico” ni una batería de visitas guiadas. Aquí el plan es más sencillo: caminos tranquilos, silencio (casi) rural y paisaje.
Qué ver en Ubide
- Caseríos tradicionales: arquitectura rural vasca de piedra y madera, tejados a dos aguas y fincas de labor alrededor. Se contemplan desde los caminos; recuerda que son viviendas privadas.
- Iglesia parroquial: pequeña y sin alardes, con un entorno agradable para asomarse al valle.
- Entorno natural: praderas de montaña, arroyos y bosque donde se mezclan hayas, robles y castaños según la zona.
Qué hacer
- Paseos por pistas y caminos rurales: rutas para disfrutar del paisaje y enlazar caseríos sin prisa.
- Observación de fauna y aves: con paciencia y algo de silencio puedes ver rapaces; a veces aparecen corzos en los claros.
- Micología en otoño: zona interesante para setas, pero solo si sabes identificar o vas con alguien que controle.
Si solo tienes 2 horas
- Da una vuelta a pie por los caminos entre caseríos (sin meterte en fincas) para cogerle el pulso al sitio.
- Acércate a la iglesia y pasea un poco por el entorno.
- Elige una pista que gane algo de altura hacia un punto abierto y vuelve por el mismo camino.
Errores típicos
- Aparcar estorbando accesos a caseríos, pasos de ganado o entradas de fincas.
- Salirse de pistas y senderos: aquí hay cierres, ganado y propiedades privadas; respétalos.
- Ir sin provisiones ni abrigo: puede que no haya comercios en el propio pueblo y el tiempo cambia rápido.
Información práctica
Cómo llegar: lo más cómodo es el coche; el transporte público es limitado.
Consejos: calzado de monte y una capa extra incluso con buen tiempo. Respeta cierres, ganado y fincas.