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sobre Ugao-Miraballes
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En el interior de Bizkaia, entre colinas verdes y el eje del Nervión, Ugao-Miraballes es un municipio pequeño y muy bien conectado con Bilbao. Aquí conviven dos almas: Ugao, con un pulso más tradicional, y Miraballes, más marcada por la huella industrial. El río, siempre presente, ayuda a entender cómo ha ido creciendo el pueblo y por qué el paisaje mezcla paseo fluvial, barrios y laderas.
Qué ver en Ugao-Miraballes
- Iglesia de San Lorenzo (zona de Ugao): el principal referente patrimonial, con reformas y elementos de distintas épocas. Se disfruta más entrando con calma y fijándose en detalles.
- Riberas del Nervión: tramos agradables para caminar junto al agua, con ese contraste entre zonas más rurales y rincones de pasado fabril.
- Caseríos y arquitectura tradicional: muchos son privados, pero desde caminos públicos se aprecian bien volúmenes, balconadas y la relación con el terreno. En Miraballes, además, aparecen restos y trazas de arquitectura industrial integrados en el tejido urbano.
Qué hacer
- Paseos y rutas sencillas por los montes cercanos, con vistas abiertas sobre el valle cuando el día acompaña.
- Recorridos en bici por carreteras secundarias y caminos tranquilos, enlazando con municipios próximos.
- Pintxos o menú: cocina vasca reconocible, ambiente de cuadrilla y barras con movimiento, sobre todo en fin de semana.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Lorenzo en agosto suelen marcar el calendario local, con música, baile y ambiente en la calle. En San Juan (junio) se mantienen las hogueras del solsticio. A lo largo del año también se organizan actividades gastronómicas y citas de deporte rural.
Información práctica
Cómo llegar: acceso sencillo por carretera desde Bilbao (N-240 hacia Vitoria-Gasteiz). Hay conexiones en autobús con Bilbao y pueblos cercanos.
Mejor época: primavera y principios de otoño suelen dar los días más agradecidos para caminar. Si buscas ambiente, agosto concentra más movimiento por las fiestas; si prefieres tranquilidad, evita fines de semana señalados y episodios de lluvia intensa, cuando los paseos junto al río se deslucen.
Consejos: calzado cómodo y chubasquero en la mochila. Un “egun on” abre puertas, aunque el castellano se habla sin problema.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo breve por la ribera del Nervión para situarte y ver el valle en dos minutos.
- Vuelta por el centro y parada en la Iglesia de San Lorenzo si está abierta.
- Remata subiendo un poco por algún camino hacia las laderas para ver caseríos desde fuera, sin meterte en rutas largas.
Errores típicos
- Quedarte solo en el paso rápido hacia Bilbao: el pueblo se entiende mejor caminando un rato junto al río.
- Ir con calzado poco adecuado: con suelo mojado, los tramos fluviales y caminos pueden resbalar.
- Forzar aparcamiento en calles estrechas del centro: mejor dejar el coche donde no estorbe y moverse a pie.