Artículo completo
sobre Busturia
Cantábrico, acantilados y sabor marinero en el corazón vasco.
Ocultar artículo Leer artículo completo
En plena Reserva de la Biosfera de Urdaibai, Busturia es un municipio pequeño y tranquilo, con la ría de Oka marcando el paisaje y los caseríos repartidos por barrios y laderas. Aquí manda el verde: praderas, manchas de bosque y caminos rurales que siguen el ritmo de la vida diaria. En los bares se escucha euskera con total naturalidad y, si te apetece caminar, hay senderos de sobra para estirar las piernas sin prisas.
Qué ver y qué hacer
- Ermita de San Miguel de Ereñozu: subida corta y agradecida. Compensa por el entorno y por las vistas sobre la ría. Sube con calma y quédate un rato arriba: el silencio aquí forma parte del plan.
- Caseríos y paisaje rural: más que ir a “ver” un punto concreto, lo interesante es el conjunto. Pasea por los caminos entre barrios y fíjate en la arquitectura tradicional y en cómo se entiende el territorio a base de laderas, prados y cierres.
- Urdaibai por el lado menos concurrido: desde Busturia te asomas a zonas de marisma y ribera con menos trasiego. Con prismáticos, la observación de aves merece la pena en épocas de paso; las mareas cambian mucho lo que se ve.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo hasta San Miguel de Ereñozu y su mirador natural.
- Regreso por algún camino entre caseríos cercano al núcleo para ver el paisaje agrícola y la ría desde distintos ángulos.
Errores típicos
- Confiarse con el tiempo: en el mapa todo parece cerca, pero entre cuestas y cruces de caminos se alarga.
- Ignorar el barro: tras lluvia, algunos tramos se vuelven resbaladizos; mejor calzado con agarre.
- Olvidar las mareas: en marisma y ribera, la ría cambia de aspecto según la hora; conviene ir con margen y sin prisas.
Consejos útiles
Respeta fincas y cierres (muchos caminos pasan junto a propiedades) y cierra cancelas si te toca abrir alguna. Lleva impermeable: en Urdaibai el tiempo cambia rápido.