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sobre Kortezubi (Cortézubi)
Cantábrico, acantilados y sabor marinero en el corazón vasco.
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En Busturialdea-Urdaibai, entre valles verdes y caseríos dispersos, Kortezubi se recorre sin prisa y con esa sensación de estar caminando por un paisaje trabajado desde hace siglos. Aquí manda el entorno: bosques en ladera, praderas y pistas rurales que conectan barrios. Y, a pocos minutos, uno de los grandes nombres de la prehistoria vasca.
Qué ver en Kortezubi
La referencia principal es la Cueva de Santimamiñe, con arte rupestre de más de 14.000 años. Las pinturas originales tienen acceso restringido por conservación, pero el centro de interpretación ayuda a situar el yacimiento y entender su contexto arqueológico.
Muy cerca está el Bosque de Oma, el “bosque pintado” de Agustín Ibarrola: troncos intervenidos que, vistos desde ciertos puntos, forman figuras. El paseo combina pista y sendero; si ha llovido, el barro aparece pronto.
En el núcleo y alrededores se ven caseríos tradicionales y la ermita de San Cristóbal, un buen ejemplo de arquitectura religiosa popular.
Qué hacer
Además de la ruta por Oma, apetece caminar por los caminos rurales del valle, sin grandes desniveles, enlazando con rutas de Urdaibai. Si te interesa la parte cultural, conviene reservar una visita guiada vinculada a Santimamiñe: da contexto y evita quedarte solo con “lo bonito”.
En mesa, manda el producto de temporada: quesos, carnes de caserío, huerta y txakoli.
Si solo tienes 2 horas
- Santimamiñe + centro de interpretación (con reserva).
- Un tramo del Bosque de Oma y vuelta por el mismo camino.
Errores típicos
- Presentarse en Santimamiñe sin reservar y quedarse sin plaza.
- Ir a Oma con zapatilla lisa tras lluvia: mejor calzado con suela.
- Contar con mucha restauración en el municipio: conviene planificar y no apurar.