Artículo completo
sobre Murueta
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
Ocultar artículo Leer artículo completo
A orillas de la ría de Mundaka, cuando el estuario del Oka empieza a abrirse y el verde manda, aparece Murueta: un municipio pequeño y tranquilo de Busturialdea-Urdaibai. Aquí no hay un casco antiguo de postal ni colas para entrar a nada. Lo que hay es vida rural, caseríos, caminos entre prados y la cercanía inmediata a las marismas de Urdaibai, que se nota en la luz, en las aves y en el ritmo del lugar.
Qué ver en Murueta
La Iglesia Parroquial de San Bartolomé es la referencia del núcleo. Es el edificio más reconocible y el punto de reunión en las celebraciones del pueblo.
El paseo se completa fijándote en la arquitectura rural: caseríos tradicionales de piedra y madera, algunos con fachadas claras, que recuerdan la base agrícola y ganadera de la zona. Merece la pena caminar sin prisa y observar cómo se asienta cada casa en el paisaje.
En los alrededores, según el camino que tomes, se abren vistas hacia la ría y las marismas de la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, agradecidas si te interesa la fotografía o la observación de aves.
Qué hacer
- Paseos y senderos rurales por caminos vecinales que conectan con localidades cercanas.
- Observación de aves en las zonas húmedas próximas (mejor llevar prismáticos).
- Bici tranquila por carreteras locales; conviene ir con calma y cabeza.
Si solo tienes 2 horas
- Acércate a la iglesia de San Bartolomé y da una vuelta corta por el núcleo.
- Toma un camino rural cercano para ver caseríos y ganar perspectiva hacia la ría.
- Si te cuadra la luz, busca un punto despejado para asomarte hacia las marismas de Urdaibai.
Errores típicos
- Aparcar donde no toca: no bloquees accesos a caseríos, portones ni pasos agrícolas.
- Salirte de los caminos en zonas sensibles: Urdaibai no es un decorado, es un espacio frágil.
- Venir con prisa: aquí el interés está en el paseo y en mirar alrededor, no en “tachar” lugares.