Artículo completo
sobre Berantevilla
Verde intenso, caseríos y montañas cercanas con rutas y miradores.
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Cuadrilla de Añana, entre colinas de cereal y viñas que ya miran hacia la Rioja Alavesa, Berantevilla es uno de esos municipios tranquilos donde apetece bajar el ritmo. Con poca población, conserva un aire muy de interior alavés: calles sosegadas, casas de piedra y vida cotidiana sin grandes aspavientos.
Su posición entre Vitoria-Gasteiz y Miranda de Ebro lo hace práctico para una escapada corta. El paisaje es de transición: horizontes abiertos, caminos agrícolas y pequeñas manchas de encinas y quejigos que rompen el mosaico de campos.
Qué ver
- Iglesia parroquial: el hito del núcleo, con fases de distintas épocas. Si está abierta, entra un momento y mira con calma.
- Arquitectura popular: paseo breve por el casco para fijarte en casonas de piedra y algún escudo en fachada. Aquí funciona bien caminar sin mapa, calle a calle.
- Entorno rural: los caminos que salen del pueblo dan buenas vistas del término municipal, sobre todo al atardecer, cuando cambia el color de los campos.
A pocos kilómetros queda el Valle Salado de Añana, buena visita si estás por la zona (mejor planificarla aparte).
Qué hacer
- Paseos y bici por pistas y caminos rurales, sin grandes desniveles.
- Observación de aves en los campos abiertos, especialmente en épocas de paso.
- Comer a la manera de aquí: cocina de cuchara, patata, legumbre y carne, con vinos cercanos de la Rioja Alavesa.
Mejor época
Primavera y otoño suelen ser los momentos más agradecidos para caminar: luz suave y temperaturas llevaderas. En verano, evita las horas centrales; compensa madrugar o salir al final de la tarde. En invierno puede haber días fríos y con viento, más de paseo corto que de ruta larga.
Errores típicos
- Quedarse solo en el casco: lo mejor llega al salir por un camino y ver el pueblo con perspectiva.
- Ir a mediodía en verano: el sol pega en los campos abiertos y la vuelta se hace larga.
- Aparcar pegado a la iglesia o en calles estrechas: deja espacio a vecinos y vehículos agrícolas.
Cómo llegar
En coche, se llega de forma cómoda desde Vitoria-Gasteiz y desde Miranda de Ebro por carreteras comarcales. Para moverte por los alrededores, el vehículo ayuda.