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sobre Elvillar
Viñedos, bodegas y pueblos de piedra entre colinas suaves.
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Introducción
Elvillar engancha por lo sencillo: piedra, silencio entre calles y ese olor a parrilla que aparece cuando menos lo esperas. Aquí el viaje va de mirar despacio y comer bien, sin necesidad de grandes planes. Estás en Rioja Alavesa, donde el paisaje se entiende rápido: viñedos, bodegas y pueblos de piedra que invitan a alargar la tarde. Si te gusta el vino, esta es una zona muy agradecida para recorrer en coche, parando sin prisa.
Qué ver en Elvillar
La plaza y el ambiente del pueblo
Empieza por la plaza y las calles principales. Si pillas vida de barra a media mañana, quédate un rato y observa: el frontón y la forma de ocupar el espacio dicen mucho de cómo funciona el pueblo.
La iglesia parroquial
Entra con calma. Portadas, retablos y cantería suelen resumir bien la historia local sin necesidad de guía.
Arquitectura tradicional
Un paseo corto por los bordes del casco urbano deja ver muros de sillería, portadas sobrias y tejados a dos aguas. Con luz de mañana o a última hora se disfruta más.
Caminos y vistas sobre el viñedo
Con una subida breve aparecen las panorámicas: el mosaico de viña y campo abierto. Fotos, aire limpio y vuelta al pueblo con hambre.
Qué hacer
- Enoturismo: bodegas, catas y paseos entre viñas.
- Ruta de pueblos cercanos: callejear, plaza, terraza y sobremesa.
- Mesa de interior: chuletón, pimientos, queso Idiazabal y vino de la zona.
Mejor época
Septiembre y octubre suelen funcionar muy bien por la vendimia y los colores del viñedo. La primavera también acompaña para caminar sin calor. En verano, compensa madrugar para las rutas y dejar lo de mesa y bodega para la tarde. En invierno, el plan va más a cubierto: paseo corto, iglesia y cocina.
Errores típicos
- Ir con el tiempo justo: es un pueblo pequeño; lo mejor es entrar sin reloj y dejar margen para un paseo por las afueras.
- Llegar a las rutas al mediodía en verano: el viñedo tiene poca sombra; mejor primera hora o última.
- Aparcar sin pensar: deja libres las zonas estrechas y accesos; aquí se maniobra con tractores y coches de vecinos.