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sobre Lantziego (Lanciego)
Viñedos, bodegas y pueblos de piedra entre colinas suaves.
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Introducción
Lantziego (Lanciego), en Rioja Alavesa, es de esos pueblos que se entienden caminando sin prisa: piedra, persianas a medio abrir y charla de barra a media mañana. No pide agenda apretada. Sales, miras alrededor y el paisaje hace el resto: viñedos, lomas suaves y ese aire de interior que abre el apetito. Si vienes por el vino, aciertas; si vienes a bajar revoluciones, también.
Qué ver en Lantziego (Lanciego)
El centro y la plaza
Empieza por la plaza y tira por las calles cercanas. Asómate al frontón: aquí se ve rápido cómo se usa el espacio cuando el pueblo está en marcha.
La iglesia parroquial
Entra un rato. Con calma se aprecian portadas, retablos y detalles de cantería que a primera vista pasan desapercibidos.
Arquitectura tradicional y salida al campo
En cuanto te alejas unas calles aparecen casas de piedra, muros y tejados a dos aguas. Si puedes, hazlo con luz de mañana o al caer la tarde: el viñedo cambia el tono del pueblo.
Caminos rurales y vistas
Con una subida corta ya cambian las perspectivas: valle, viñas y prados en mosaico. Plan sencillo: caminar un poco, parar a hacer alguna foto y volver con hambre.
Qué hacer
- Enoturismo: bodegas, catas y paseos entre viñas (mejor si te lo tomas sin prisas).
- Ruta por pueblos cercanos: combínalo con otros núcleos de la comarca, sin intentar abarcar demasiado.
- Mesa de interior: producto local y sobremesa larga; aquí el viaje también va de sentarse.
Si solo tienes 2 horas
Vuelta por plaza y centro, vistazo al frontón, entrada rápida a la iglesia y paseo corto por algún camino entre viñas nada más salir del casco.
Errores típicos
- Querer verlo todo en una mañana: Lantziego funciona mejor a ritmo lento, con paradas.
- Ir al campo a mediodía en verano: mejor madrugar o esperar a la tarde.
- Aparcar donde estorbas: en pueblos pequeños se nota; busca sitio sin bloquear pasos ni accesos.
Mejor época
Septiembre y octubre suelen traer ambiente en la zona por la vendimia y el color del viñedo. Primavera acompaña para caminar sin calor. En verano, madruga y deja las horas fuertes para interior. En invierno, el plan es más de pueblo tranquilo y bodegas, con menos vida en la calle.