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sobre Samaniego
Viñedos, bodegas y pueblos de piedra entre colinas suaves.
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Samaniego, en la Rioja Alavesa, vive de cara al viñedo. Casas de piedra, calles tranquilas y un ritmo marcado por la vendimia: aquí apetece caminar sin prisa y dejar que el paisaje haga el resto. El casco se ve en poco tiempo, pero los alrededores —entre cepas y suaves lomas— piden alargar el paseo.
Qué ver en Samaniego
- Iglesia de la Asunción: preside el pueblo y se reconoce desde los viñedos por su torre. Si está abierta, merece la pena entrar y fijarse en los detalles renacentistas y barrocos.
- Casonas blasonadas (siglos XVII-XVIII): varios edificios conservan escudos de piedra y balcones de forja. Un recorrido corto por el centro deja buenas estampas.
- Paisaje de viñedos: a la salida del núcleo, los caminos agrícolas y alguna pequeña elevación regalan vistas de la comarca, especialmente al final del día.
Qué hacer
- Enoturismo: en la zona hay bodegas con visitas y catas; conviene reservar, sobre todo en temporada alta.
- Paseos y rutas suaves: caminos entre viñas conectan con pueblos cercanos. Son recorridos sencillos, aunque tras la lluvia puede haber barro.
- Gastronomía: ambiente de asador y cocina de temporada, con huerta y guisos, bien acompañados por vinos de la zona.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran a finales de agosto en honor a la Asunción. En época de vendimia suelen aparecer actividades ligadas al vino, y Semana Santa mantiene sus actos religiosos.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta tranquila por el casco y la plaza, mirando escudos y fachadas.
- Iglesia de la Asunción, si se puede acceder.
- Paseo corto por un camino entre viñedos a la salida del pueblo para llevarte la panorámica.
Errores típicos
- Querer “hacer” demasiado: funciona mejor con calma y buen paseo.
- Aparcar invadiendo accesos a fincas o caminos agrícolas: aquí entran y salen tractores.
- Llegar a bodegas sin reserva, especialmente en vendimia o fines de semana.