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sobre Abadiño (Abadiano)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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En Durangaldea, entre valles muy verdes y las primeras rampas hacia Urkiola, Abadiño mantiene el pulso rural de Bizkaia sin quedar aislado: Durango y Bilbao están cerca y se nota. Sus barrios dispersos, los caseríos en las laderas y la presencia constante del macizo del Anboto le dan una identidad serena.
No es un lugar de grandes reclamos. Se disfruta mejor a ritmo lento, fijándose en la arquitectura tradicional, el patrimonio religioso y los caminos que, casi sin darte cuenta, empiezan a mirar hacia la montaña.
Qué ver en Abadiño
La referencia patrimonial es la Colegiata de Santa María de la Asunción (Zelaieta). Es un conjunto de origen medieval, con mezcla de románico y gótico, y una torre reconocible desde distintos puntos del municipio. En el interior hay retablo y sepulcros vinculados a linajes de la zona.
El barrio de Muntsaratz merece un paseo sin prisa: caseríos de los siglos XVII y XVIII y la Casa Torre de Muntsaratz, buen ejemplo de arquitectura señorial rural.
En días claros, el Anboto (1.331 m) manda en el horizonte y ayuda a entender por qué aquí se vive tanto con botas y chubasquero.
Qué hacer
Senderismo y montaña: desde el municipio salen rutas hacia el Parque Natural de Urkiola, con tramos de bosque y praderas. Para gente con experiencia, las ascensiones a Anboto o Alluitz son palabras mayores.
El cicloturismo también tiene terreno: carreteras tranquilas y el puerto de Urkiola como referencia clásica. En MTB hay pistas forestales y conexiones entre barrios.
En mesa, se encuentra cocina vasca reconocible: legumbres, bacalao, carne a la brasa y postres tradicionales, con ambiente familiar, sobre todo en fin de semana.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por Muntsaratz (caseríos y exterior de la Casa Torre).
- Parada en la Colegiata y paseo corto por el entorno de Zelaieta.
- Si vas en coche y el día está claro, asómate hacia el puerto de Urkiola para ver el paisaje, sin meterte en una caminata larga.
Errores típicos
- Ir hacia Urkiola con ropa “de entretiempo”: arriba refresca y el tiempo cambia rápido.
- Llegar el fin de semana a la hora de comer sin reservar.
- Subestimar la montaña: en Anboto/Alluitz conviene calzado adecuado y un plan realista.