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sobre Durango
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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En el corazón de Bizkaia, Durango es una villa histórica donde el pasado medieval se nota en el trazado de las calles, los soportales y algunas casas nobles. Con cerca de 30.000 habitantes y a 119 metros de altitud, encaja bien si te apetece mezclar patrimonio, tradición y vida local. Además, su ubicación entre Bilbao y el interior montañoso de Euskadi la hace práctica como base para moverte por la comarca.
Pasear por Durango es ir leyendo capas de historia. El casco antiguo, declarado conjunto monumental, conserva la estructura medieval con calles porticadas y plazas que recuerdan las ferias y mercados que marcaron la villa. Entre arcos de piedra, palacios e iglesias, el paseo se hace solo.
Qué ver en Durango
El Arco de Santa Ana es una entrada simbólica al casco histórico y uno de los restos de la antigua muralla. Muy cerca, la Iglesia de Santa María de Uribarri (gótica, siglo XV) guarda un retablo barroco que se disfruta con calma. La Basílica de Santa Ana completa el trío monumental del centro.
En arquitectura civil, el Palacio de Etxezarreta (siglo XVII) y la Casa de la Torre Etxezarreta ayudan a imaginar cómo vivía la Durango más acomodada. Si te gusta caminar mirando arriba, los soportales de Barrenkalea y la Plaza Ezkurdi siguen marcando el ritmo del centro.
A las afueras está el Crucero de Kurutziaga, del siglo XVI. Y si te tira la montaña, el Parque Natural de Urkiola, a pocos kilómetros, es la escapada más habitual, con el Anboto dominando el horizonte.
Qué hacer
Durango se recorre bien a pie: casco viejo, plazas, soportales y paradas cortas para picar algo. En los alrededores hay rutas suaves por el valle del Ibaizabal y otras más exigentes hacia cimas como Mugarra o Alluitz.
La gastronomía tira de producto: alubias rojas, carnes de caserío y lo que marque la temporada. El mercado de los lunes es una buena forma de ver la villa en modo cotidiano.
Si te interesa la cultura en euskera, la Durangoko Azoka (a principios de diciembre) llena el municipio de actividad editorial y musical. También se puede pedalear por la vía verde del ferrocarril vasco-asturiano para ver el paisaje del Duranguesado a otro ritmo.
Fiestas y tradiciones
Las Fiestas de Santa Ana y San Fausto (finales de julio) concentran el ambiente grande: conciertos, actividades tradicionales, txosnas y calle. La Durangoko Azoka, el primer fin de semana de diciembre, es la gran cita cultural en euskera del año. En otoño, las fiestas de barrio mantienen viva la vida vecinal.
Si solo tienes 2 horas
- Cruza el Arco de Santa Ana y recorre el casco antiguo sin mapa, enlazando soportales y plazas.
- Entra en Santa María de Uribarri si está abierta.
- Acércate a la Plaza Ezkurdi y alarga el paseo hacia el Kurutziaga si te apetece salir un poco del centro.
Errores típicos
- Intentar aparcar en pleno centro: suele salir mejor usar parkings periféricos y entrar andando.
- Ir con prisas por el casco viejo: el empedrado y los soportales piden un ritmo tranquilo.
- Confiarse con el tiempo: incluso en días claros, conviene llevar algo de lluvia en la mochila.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Bilbao, Durango está a unos 30 km por la AP-8 o la N-634 (alrededor de 30 minutos en coche). También hay tren de cercanías (línea C-3 de Renfe Cercanías) con salidas frecuentes desde Bilbao, con un viaje aproximado de 40 minutos.
Mejor época: Primavera y otoño suelen ser los meses más cómodos para caminar. Julio y diciembre tienen más ambiente por fiestas y la Azoka; si buscas tranquilidad, el invierno baja el ritmo.
Consejos: Calzado cómodo para el empedrado y chubasquero; en Durango se agradecen ambos.