Artículo completo
sobre Iurreta (Yurreta)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
Ocultar artículo Leer artículo completo
En el Durangaldea, entre prados y el valle del Ibaizabal, Iurreta es una villa vizcaína tranquila y bien conectada. Con algo menos de 4.000 habitantes, la vida aquí va a su ritmo: euskera en la calle, frontón como punto de reunión y ese verde que parece no acabarse nunca.
No es un lugar de “lista de imprescindibles”. Funciona mejor si vienes con curiosidad y ganas de pasear sin agenda: una vuelta corta, un par de conversaciones, y te llevas una imagen bastante fiel del interior de Bizkaia.
Qué ver
- Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel: el edificio más reconocible del casco, centro de celebraciones y vida parroquial.
- Casas tradicionales: fachadas sobrias, balcones de madera y algún que otro escudo. Son viviendas privadas; se disfrutan desde fuera, sin prisas.
- Entorno del río Mañaria: paseo sencillo por la ribera, con sombra y vegetación, útil para estirar las piernas.
En días claros, asoman las siluetas del Anboto y el Mugarra, y se nota lo cerca que está Urkiola.
Qué hacer
- Caminar o ir en bici por caminos rurales hacia Durango o Abadiño.
- Asomarte al frontón si coincide algún partido: deporte y vida social en el mismo sitio.
- Comer sin complicaciones: cocina casera vasca, la de temporada.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco y parada en la iglesia de San Miguel.
- Vuelta corta junto al Mañaria para llevarte el paisaje.
- Si hay ambiente, acércate al frontón y quédate un rato.
Errores típicos
- Tratarlo como “punto de visita” rápido: Iurreta se entiende mejor caminando un poco y sin prisa.
- Ir con la idea de hacer grandes recorridos sin mirar el tiempo: aquí la humedad y la lluvia pueden aparecer de repente; lleva capa y calzado adecuado.
Información práctica
Cómo llegar: por carretera desde Bilbao, alrededor de media hora según tráfico. Hay autobuses interurbanos y la estación de tren más próxima está en Durango, a pocos kilómetros.