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sobre Zalla
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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En el corazón de Enkarterri, la comarca más occidental de Bizkaia, Zalla es una villa industrial con aire de pueblo. Sus algo más de 8.300 habitantes se reparten por el valle del Cadagua, entre laderas verdes y montes de perfil suave, en un paisaje muy vizcaíno: húmedo, cambiante y siempre vivo.
Zalla se mueve a baja cota y se recorre con facilidad. Euskera y castellano conviven con naturalidad, y al caminar por sus barrios se entiende enseguida ese cruce de pasado rural, huella minera y desarrollo industrial. También funciona bien como base para asomarse a otros puntos de Enkarterri y cogerle el pulso a la comarca.
Qué ver en Zalla
La Iglesia de San Miguel, de origen medieval y reformada en épocas posteriores, marca el centro y ayuda a orientarse. A su alrededor, un paseo por el núcleo urbano permite fijarse en casonas y edificios señoriales: piedra, aleros generosos y esa sobriedad que habla de etapas de prosperidad ligadas al comercio y a la actividad industrial.
El valle del Cadagua vertebra caminos y paseos junto al río, agradecidos para caminar sin prisa o moverse en bici si el día acompaña.
En los alrededores quedan rastros de actividad minera e industrial. No siempre están señalizados ni tienen formato “monumento”, pero aportan contexto si te interesa la historia reciente de la zona.
Qué hacer
Zalla se disfruta a escala tranquila: caminar, mirar el paisaje y sentarse a comer sin reloj. Hay rutas de senderismo de distinta longitud, desde paseos por el fondo del valle hasta subidas a montes cercanos con panorámicas sobre Enkarterri.
La gastronomía tiende a contundente: alubias con sus sacramentos, marmitako y platos de cuchara. Los fines de semana se nota más ambiente local.
Para pedalear, las carreteras secundarias y pistas del entorno permiten enlazar barrios y pueblos cercanos con un ritmo cómodo.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales de San Miguel se celebran en torno al 29 de septiembre y concentran el ambiente más animado del año: música, calle y tradiciones de pueblo. En verano también se organizan actividades culturales y deportivas, con presencia de pelota vasca en los frontones.
Si solo tienes 2 horas
- Empieza por la Iglesia de San Miguel y recorre el entorno más céntrico, con ojo para las casonas.
- Baja después hacia el río Cadagua y camina un tramo junto al agua para llevarte la imagen del valle.
Errores típicos
- Confiarse con el tiempo: aquí cambia rápido. Un chubasquero ocupa poco y suele salvar el paseo.
- Querer verlo todo en una mañana: los planes funcionan mejor sin prisas, sobre todo en fin de semana.
- Meter el coche donde no toca: aparca con cabeza y respeta accesos estrechos de barrios y caminos rurales.
Información práctica
Cómo llegar: Desde Bilbao se llega por la A-8 (salida Zalla-Güeñes). Hay autobuses (Bizkaibus) y la línea de Cercanías de Renfe hacia Balmaseda, con conexión posterior hacia Zalla.
Cuándo ir: Primavera y otoño son agradecidos para caminar. En verano el pueblo se anima con las fiestas. En invierno suele haber más lluvia y días cortos, pero también ese verde intenso y las nieblas encartadas.