Artículo completo
sobre Zegama (Cegama)
Verde intenso, caseríos y montañas cercanas con rutas y miradores.
Ocultar artículo Leer artículo completo
Zegama (Cegama) es un pueblo pequeño del Goierri, con algo más de 1.500 habitantes, pegado a la montaña. Se nota nada más llegar: caseríos, prados y el macizo de Aizkorri-Aratz levantándose al fondo. El Oria cruza el término municipal y, a poco que mires hacia arriba, el paisaje cambia rápido: hayedos en las umbrías y laderas abiertas que suben hacia las calizas por encima de los 1.500 metros.
Durante siglos fue lugar de paso entre Gipuzkoa y la meseta. Hoy la cosa va de caminar, mirar y dejar que el valle marque el ritmo.
Qué ver en Zegama
El Parque Natural de Aizkorri-Aratz define el entorno: hayedos, pastos de altura y crestas rocosas que dan una imagen muy reconocible de la montaña vasca. Aquí está Aitxuri (1.551 m), el punto más alto de Gipuzkoa.
En el casco urbano, la iglesia parroquial de San Martín de Tours sirve de referencia: piedra sobria y torre vigilando el valle.
Y el gran clásico es el Túnel de San Adrián, una cavidad natural que fue paso histórico entre Gipuzkoa y Álava; dentro se conserva una pequeña ermita. Se llega caminando por rutas muy concurridas en temporada.
Qué hacer
Aquí mandan el senderismo y el trail running. Zegama es conocida por la Zegama-Aizkorri Maratón de Montaña, a finales de mayo, cuando el ambiente cambia por completo. También hay carreteras de montaña agradecidas para cicloturismo, con la subida hacia San Adrián como referencia.
Al terminar, apetece cocina de montaña: platos de cuchara, alubias y carnes a la brasa.
Mejor época
- Primavera y otoño suelen dar el Zegama más agradecido: verde a lo grande y temperaturas llevaderas.
- En días de niebla, lluvia o viento, Aizkorri puede ponerse serio; si el parte no acompaña, mejor quedarse en paseos bajos.
- Si buscas tranquilidad, evita las jornadas con mucha afluencia hacia San Adrián, especialmente alrededor de la maratón.
Errores típicos
- Pensar que San Adrián será solitario en fin de semana: conviene madrugar.
- Salir a la montaña sin chubasquero ni capa de abrigo; aquí el tiempo cambia rápido.
- Ir con calzado liso: piedra mojada y barro son habituales.