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sobre Loiu (Lujua)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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A unos 10 km de Bilbao, Loiu mantiene un ritmo tranquilo pese a estar dentro del Gran Bilbao. Es un municipio pequeño (algo más de 2.300 habitantes), de barrios dispersos, caseríos y campas que se asoman entre lomas verdes muy de Bizkaia.
Mucha gente lo sitúa por el Aeropuerto de Bilbao, que cae dentro de su término municipal, pero Loiu se entiende mejor alejándose de la carretera principal: caminos secundarios, ermitas y vida de barrio, de esas que invitan a caminar sin demasiada prisa.
Qué ver en Loiu
La iglesia parroquial de San Pedro marca el núcleo. Es un templo de origen medieval, con reformas posteriores, sobrio y en la línea de las parroquias rurales vizcaínas.
Alrededor aparecen caseríos tradicionales, algunos aún vinculados al campo y otros rehabilitados. Lo interesante es verlos donde están: entre praderas, setos y pequeños bosquetes, enlazando barrios por carreteras locales.
La ermita de Santa Lucía es otro punto reconocido del municipio, ligada a romerías. El edificio está bien, pero el valor está en el entorno: caminos rurales, verde a ambos lados y vistas abiertas hacia el valle, con Bilbao relativamente cerca.
Qué hacer
Aquí funciona el paseo tranquilo y el senderismo suave: rutas cortas, sin grandes desniveles, combinando asfalto rural y pista. También encaja bien la bicicleta por carreteras secundarias, si te apetece rodar sin meterte en tráfico.
Para comer, en el entorno encontrarás cocina vizcaína y producto local, y siempre queda la opción de acercarte a Bilbao si buscas más variedad.
Mejor época
Loiu se disfruta casi todo el año, pero conviene tener en cuenta el tiempo: tras la lluvia, las pistas se embarran con facilidad y el verde luce más, sí, pero se camina más lento. En días claros, las vistas ganan y el paseo resulta más agradecido.
Errores típicos
- Quedarse en las vías principales y no meterse por caminos y barrios, que es donde aparece el Loiu más rural.
- Ir con calzado poco adecuado: después de llover, las pistas pueden estar muy blandas.
- Confiarse con el tiempo: una chaqueta ligera suele venir bien incluso cuando parece que no hace falta.