Artículo completo
sobre Zaratamo
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
Ocultar artículo Leer artículo completo
A un paso del Gran Bilbao, cuando el asfalto empieza a ceder terreno a las lomas verdes, aparece Zaratamo: un municipio pequeño (1.609 habitantes) que todavía lleva ritmo de pueblo. Es de esos sitios a los que se viene sin grandes expectativas: caminar un rato, mirar alrededor y volver con la cabeza más despejada.
El paisaje es el Bizkaia interior de siempre: prados intensos, caseríos dispersos, manchas de robles y castaños y caminos que se meten entre fincas. No va de monumentos en mayúsculas; aquí manda el ambiente y los detalles.
Qué ver en Zaratamo
En el núcleo, la iglesia parroquial de San Pedro marca el centro y ayuda a situarse. Alrededor, asoman caseríos y casas tradicionales: balcones de hierro, muros claros, algo de madera vista y esa arquitectura práctica, hecha para el día a día.
Fuera del casco, los caminos rurales sirven para asomarse a un paisaje agrícola muy cercano a Bilbao, pero con otra calma. Muchos caseríos son privados: se disfrutan mejor desde el camino, sin entrar en fincas.
Qué hacer
Lo más agradecido es caminar: vueltas cortas por pistas y senderos que conectan barrios y límites con municipios cercanos. También encaja bien la bici por carreteras secundarias; si te quedas con ganas, por la zona es fácil enlazar con tramos más montañosos.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de San Pedro se celebran a finales de junio, con ambiente de pueblo: música, juegos y comidas populares. En verano suelen salir planes vecinales puntuales.
Errores típicos
- Dar por hecho que encontrarás servicios abiertos a cualquier hora: es un municipio pequeño y conviene llevarlo pensado.
- Meter el coche por caminos estrechos “por probar”: mejor dejarlo donde no estorbe y seguir a pie.
- Entrar a curiosear en propiedades privadas: aquí se mira desde el camino, y listo.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco y la iglesia de San Pedro.
- Ida y vuelta por algún camino rural cercano para ver prados y caseríos sin complicarte.
- Regreso por otra calle del núcleo para cerrar una vuelta corta.
Consejos prácticos
Para caminar, calzado cómodo y algo de lluvia por si acaso: el tiempo cambia rápido. Y si vas con prisa, mejor traer agua o algo de picar.