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sobre Amoroto
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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Entre colinas suaves y valles muy verdes del interior de Bizkaia se extiende Amoroto, en Lea‑Artibai. Es un municipio pequeño y disperso, de caseríos y caminos vecinales, donde la vida rural sigue marcando el paisaje: praderas, bosquetes y un silencio que se agradece si vienes de ciudad.
Aquí no hay grandes reclamos monumentales. El interés está en el conjunto y en la forma de recorrerlo despacio, mirando la arquitectura popular y el mosaico de campos que va cambiando con la estación.
Qué ver en Amoroto
- Caseríos tradicionales repartidos por el término municipal: piedra y madera, grandes aleros y balconadas pensadas para el clima atlántico. Mejor observarlos desde los caminos, sin entrar en fincas privadas.
- Iglesia parroquial de San Martín, el edificio más reconocible del municipio.
- Caminos rurales y miradores naturales: desde algunas lomas se abren panorámicas hacia la comarca y, en días claros, se insinúan las montañas cercanas.
Qué hacer
- Caminar por pistas y carreteras secundarias con poco tráfico: paseo tranquilo y senderismo suave.
- Cicloturismo de carretera si te apetece un recorrido ondulado, más de “piernas” que de grandes puertos.
- Buscar producto local en la comarca (lácteos, carne de caserío, elaboraciones artesanas), comprando donde corresponda y según temporada.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas patronales se celebran en honor a San Martín. También se mantienen tradiciones como el Olentzero en Navidad y celebraciones de carnaval.
Errores típicos
- Aparcar donde no toca: en un municipio de caseríos y pistas estrechas, conviene no bloquear accesos a fincas, portones ni pasos de maquinaria.
- Ir con prisa: Amoroto se entiende mejor con un paseo corto y paradas; si encadenas demasiados puntos, el sitio se te queda “plano”.
- Olvidar el barro: tras días de lluvia, algunos caminos se ponen resbaladizos; calzado adecuado y ropa impermeable ayudan.