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sobre Markina-Xemein (Marquina-Jeméin)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
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En la comarca de Lea-Artibai, entre valles muy verdes y el curso del Artibai, Markina-Xemein reúne dos almas: la villa medieval de Markina (fundada en 1355 por Don Tello) y el mundo de caseríos de Xemein. Con algo más de 5.000 habitantes y a baja altitud, se recorre bien a pie y deja la sensación de estar en un lugar vivido, no de postal.
Aquí la pelota vasca no se vende como reclamo: forma parte del día a día. Y, además, el municipio guarda un conjunto religioso y civil muy interesante en el interior de Bizkaia.
Qué ver en Markina-Xemein
La Colegiata de Santa María de la Asunción marca el perfil del casco urbano. Es un templo gótico del siglo XVI; dentro, el retablo mayor renacentista y varias piezas de imaginería merecen una visita con calma.
El lugar más singular es el Convento de San Miguel de Arretxinaga, ligado a una curiosa formación geológica. La capilla hexagonal se organiza alrededor de tres grandes piedras naturales, y el conjunto tiene ese punto raro que se recuerda al volver a casa.
Paseando por el centro aparecen casonas, palacios y fachadas con escudos que hablan de un pasado acomodado. Y, si te interesa el deporte tradicional, acércate al frontón para entender por qué a Markina se la llama “la Universidad de la Pelota”.
Qué hacer
Hay caminos rurales entre caseríos y opciones de senderismo por el entorno. También se presta al cicloturismo, con rutas tranquilas por el valle.
En la mesa manda la cocina vasca: carne a la brasa, bacalao, guisos y producto local según temporada.
Fiestas y tradiciones
Las fiestas de Santa María giran en torno al 15 de agosto, con ambiente en la calle y presencia de la pelota. A lo largo de septiembre suelen celebrarse citas relacionadas con la pelota vasca. La Semana Santa mantiene un tono solemne, con procesiones por el casco histórico.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco: plazas, palacios y fachadas con escudos.
- Entra en la Colegiata de Santa María si está abierta.
- Acércate al entorno de Arretxinaga para ver la capilla entre rocas.
- Cierra la visita por el frontón y el ambiente del pueblo.
Errores típicos
- Quedarse solo en la calle principal y marcharse: el interés está en el paseo sin prisa por el casco y en el salto a Arretxinaga.
- Ir en coche a todas partes: el centro se entiende mejor a pie.
- Plantarse en agosto en día grande sin margen: el aparcamiento y los bares se llenan y se nota.