Artículo completo
sobre Munitibar-Arbatzegi Gerrikaitz (Arbácegui y Guerricaiz)
Valles y caseríos a un paso de Bilbao, con mucha vida local.
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la comarca de Lea-Artibai, entre valles vizcaínos y caseríos dispersos, Munitibar-Arbatzegi Gerrikaitz es de esos municipios donde apetece bajar una marcha. Con poco menos de 500 habitantes y a unos 180 metros de altitud, guarda una Bizkaia interior tranquila: prados muy verdes, pequeños bosques y caminos rurales que conectan barrios y ermitas.
El propio nombre ya da pistas: Munitibar, Arbatzegi y Gerrikaitz forman un término municipal repartido, con vida de caserío y paisaje de media montaña. Aquí el interés está más en el conjunto —arquitectura rural, silencio, vida cotidiana— que en una lista larga de monumentos.
Qué ver
- Ermita de San Miguel de Gerrikaitz: templo pequeño y sobrio, ligado a la religiosidad popular y bien integrado en el paisaje.
- Caseríos y arquitectura tradicional: fachadas claras, tejados a dos aguas, huertas y prados. Pasear por los caminos entre barrios es, en sí, la visita.
- Entorno natural: senderos entre pastos y manchas de bosque (robles, hayas), con claros que abren vistas sobre Lea-Artibai.
Qué hacer
- Paseos y senderismo suave por pistas y carreteras locales (mejor con calzado que no resbale si ha llovido).
- Bici por carreteras secundarias: poco tráfico, pero con repechos.
- Compra de producto local si coincide venta directa en caseríos (según temporada y disponibilidad).
- Observación de aves en el mosaico de prados, arroyos y arbolado.
Información práctica
Cómo llegar: desde Bilbao, por la BI-633 hacia Gernika-Lumo y después carreteras comarcales. El tramo final es estrecho y con curvas.
Consejos: ropa por capas; el tiempo cambia rápido.
Si solo tienes 2 horas
- Acércate a la ermita de San Miguel de Gerrikaitz y tómate un rato para mirar alrededor.
- Haz un paseo corto por carreteras y caminos tranquilos entre caseríos y prados, parando donde el paisaje se abra.
Errores típicos
- Confiarse con el GPS y meterse por pistas muy estrechas: mejor seguir la vía principal y entrar a los barrios con calma.
- Aparcar sin pensar en que aquí pasan tractores y vehículos agrícolas: deja el coche sin estorbar accesos.
- Ir con prisas o sin impermeable ligero: una llovizna puede aparecer aunque el día amanezca limpio.