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sobre Alegría-Dulantzi
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En la Llanada Alavesa, entre campos de cereal y horizontes abiertos, Alegría-Dulantzi conserva un punto de villa de paso que se entiende en cuanto pones un pie en el centro. A unos 567 metros de altitud y con alrededor de 3.000 habitantes, aquí se viene a pasear, a comer bien y a leer sobre el terreno cómo se trazaban las bastidas medievales.
Fundada en el siglo XIII, mantiene el urbanismo rectilíneo propio de esas “villas nuevas” pensadas para ordenar el territorio y el comercio. Se nota enseguida: calles con dirección clara, una plaza que organiza la vida y edificios de épocas distintas que conviven sin estridencias.
Qué ver en Alegría-Dulantzi
El casco histórico se recorre a pie sin esfuerzo. La Plaza Mayor, porticada, sigue siendo el punto de encuentro: soportales de piedra, fachadas con detalles y algún escudo que obliga a levantar la vista.
La Iglesia de Santa María de la Asunción domina el conjunto. Es un templo de origen medieval con reformas posteriores; en el interior conserva retablos de interés y su torre recuerda que, además de campanario, también tuvo un papel defensivo.
En las calles del centro aparecen casonas señoriales con aleros de madera y balcones de hierro. El Ayuntamiento, en la plaza, merece una mirada por su arquitectura tradicional.
Qué hacer
Los caminos agrícolas de la Llanada Alavesa funcionan bien para paseos y recorridos en bici a ritmo tranquilo, enlazando con pueblos cercanos. La cocina local tira de producto de temporada —huerta, legumbres, asados— y en la zona es habitual la patata de Álava (IGP).
Si te interesa el románico, en el entorno hay pequeñas iglesias que encajan en una ruta por la comarca. Vitoria-Gasteiz queda cerca y permite combinar campo y ciudad el mismo día.
Fiestas y tradiciones
En agosto se celebran las fiestas patronales, con ambiente de plaza, comidas populares y actividades para distintas edades. A finales de septiembre llega la Feria de San Miguel, heredera del pasado comercial de la villa.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco histórico hasta la Plaza Mayor, fijándote en el trazado rectilíneo de bastida.
- Vuelta bajo los soportales de la plaza y vistazo a fachadas y escudos.
- Parada en la Iglesia de Santa María de la Asunción (exterior y, si está abierta, interior).
- Remate saliendo unos minutos hacia las afueras para asomarte a los campos de la Llanada.
Errores típicos
- Empeñarse en entrar con el coche hasta el centro: se disfruta más andando.
- Pasar por la plaza sin detenerse: aquí se entiende la lógica del pueblo.
- Ir con prisas: el plan es de paseo corto y mirada tranquila.
Información práctica
Cómo llegar: Está a unos 10 km de Vitoria-Gasteiz por la N-I (A-1). Hay conexión en autobús con la capital alavesa. El aeropuerto de Vitoria queda a poca distancia en coche.
Mejor época: Primavera y otoño suelen dar la luz más agradecida sobre los campos. En verano el pueblo se anima si coincide con fiestas; en invierno el plan tiende a ser más corto y resguardado.