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sobre Salvatierra/Agurain
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Aparca en la zona nueva, cerca del polideportivo. Las calles de dentro son estrechas y con adoquines. Con el coche es un lío.
En una mañana lo ves todo: la muralla, las dos iglesias y el paseo por las calles principales. Si tienes vehículo, puedes añadir el dolmen cercano o la subida al túnel de San Adrián.
La muralla y el interior
Queda bastante muralla medieval. No es espectacular, pero se entiende cómo era el pueblo cerrado. Varias puertas siguen marcando los accesos.
Dentro hay una calle principal larga y otras paralelas. El trazado es simple, sin pérdida posible. Se camina bien.
Las iglesias de Santa María y San Juan son lo que más destaca desde lejos. El resto son viviendas normales, algunas con fachadas de mampostería antiguas.
La plaza tiene soportales, el ayuntamiento y terrazas. Es un sitio funcional para ver pasar a la gente del pueblo.
Dolmen de Sorginetxe
Está a pocos kilómetros por carretera local. Luego hay que andar un trecho corto entre campos.
Es un dolmen grande y claro: losas verticales y una cubierta encima. Está solo en medio del paisaje agrícola.
El sitio suele estar vacío. Lo rodeas, miras y sigues camino.
Subida al túnel de San Adrián
Desde aquí se llega rápido al pie de la sierra de Aizkorri. El túnel es una cueva natural que servía como paso entre Álava y Gipuzkoa.
Dentro queda algún resto del camino antiguo. La subida se hace andando por un sendero claro con pendiente constante. Lleva agua y calzado adecuado.
Arriba suele hacer más frío que en la llanada.
Comer por aquí
La comida va a lo práctico: carne a la brasa, embutidos locales, queso de oveja latxa. Las raciones son grandes. No busques platos complicados; aquí prima el producto directo.
Consejo final
Funciona mejor como parada en ruta que como destino para varios días. Si vienes en verano, madruga o ven al atardecer. Al mediodía hace mucho calor y dentro del recinto amurallado hay poca sombra donde refugiarse