Artículo completo
sobre Harana/Valle de Arana
Ocultar artículo Leer artículo completo
En la Montaña Alavesa, rondando los 800 metros, el Valle de Arana se abre con hayedos, prados y aldeas pequeñas donde el día lo marca el campo. El municipio de Harana agrupa varios núcleos —Contrasta, Víllodas, Audícana, Vírgala Mayor y Vírgala Menor— unidos por carreteras locales y caminos entre robles y parcelas de labor. Aquí se viene a caminar sin prisa, a mirar el paisaje y a escuchar el silencio.
Qué ver
El patrimonio es discreto y muy pegado a lo parroquial y a la arquitectura popular. En Contrasta, la iglesia de San Juan Bautista se reconoce por su torre maciza y un conjunto sobrio, de los que encajan bien en el valle. En Víllodas, San Esteban conserva detalles góticos y una portada que recuerda un pasado medieval.
Entre pueblo y pueblo aparecen caseríos de piedra, algún escudo en fachadas, puentes sobre arroyos y potros de herrar que aún hablan de oficios de siempre. El paisaje cambia más de lo que parece: manchas de bosque atlántico (haya y roble) y zonas más abiertas. En Audícana, el hayedo gana presencia cuando el año se va hacia el otoño.
Qué hacer
Lo más agradecido es enlazar aldeas a pie por caminos tradicionales: paseos cortos, rutas circulares y alguna subida más larga si te apetece coger altura. Con paciencia, el valle también da juego para ver aves (rapaces y fauna de bosque). En temporada, la micología tira mucho: mejor ir con conocimiento y respetar el monte.
Si solo tienes 2 horas
- Vuelta a pie por Contrasta y sus caminos inmediatos.
- Salto en coche a Víllodas para ver la iglesia y callejear un rato.
- Si te cuadra, recorre un tramo entre dos núcleos (ida y vuelta) para tocar paisaje sin meterte en una ruta larga.
Errores típicos
- Confiar en encontrar servicios en cada aldea: trae agua y algo de comida.
- Meterte por pistas privadas o atravesar fincas: usa caminos señalados y cierra portillas si las hay.
- Ir sin calzado adecuado: tras lluvia, algunos tramos se ponen embarrados.