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sobre Orexa (Oreja)
Verde intenso, caseríos y montañas cercanas con rutas y miradores.
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En el interior de Gipuzkoa, en Tolosaldea, Orexa es una aldea pequeña (algo más de un centenar de vecinos) y muy rural, a unos 420 metros de altitud. Aquí no vienes a tachar monumentos, sino a caminar entre caseríos, praderas y manchas de bosque, con ese silencio de carretera secundaria y vida de monte.
Qué ver en Orexa
El patrimonio es sencillo y se entiende en poco tiempo. La iglesia parroquial marca el centro del núcleo y sigue siendo un punto de referencia.
Merece la pena fijarse en la arquitectura de los caseríos: piedra y madera, tejados pensados para la lluvia y construcciones que se adaptan a la pendiente. Los caminos vecinales que enlazan los caseríos son, en realidad, el “mirador” continuo: praderas, regatas y, según la zona, hayedo y robledal.
Qué hacer
- Paseos por caminos rurales: rutas cortas entre caseríos y entradas al bosque. Si ha llovido, el barro es habitual.
- Bici: carreteras estrechas y con poco tráfico, con subidas constantes.
- Fauna: a primera y última hora es cuando más se mueve el monte (corzos, zorros y aves de bosque).
- Organización: en la aldea no hay apenas servicios; conviene subir con agua y algo de comida y dejar compras o comidas para Tolosa.
Si solo tienes 2 horas
- Asómate a la iglesia y date un paseo corto por algún camino entre caseríos para entender el paisaje.
- Busca una cota alta cercana siguiendo pistas y caminos (sin meterte campo a través) para tener una vista abierta de las colinas de Tolosaldea.
Errores típicos
- Subir confiando en encontrar bar o tienda.
- Aparcar sin pensar: no bloquees accesos a caseríos, pasos de maquinaria ni entradas a prados.
- Ir sin impermeable: aquí el tiempo cambia rápido y el suelo se carga de agua.