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sobre Zumaia (Zumaya)
Cantábrico, acantilados y sabor marinero en el corazón vasco.
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Entre acantilados de roca milenaria y el verde del interior guipuzcoano, Zumaia es una villa marinera que se queda rondando en la cabeza. Con algo más de 10.000 habitantes, vive entre dos aguas: el Cantábrico y la desembocadura del Urola. Aquí manda el paisaje, pero también la vida de puerto, la mesa y un patrimonio que conviene mirar con calma.
Zumaia está a baja cota, pegada al mar, y eso se nota: luz cambiante, salitre y paseos cortos que te llevan del casco histórico a la arena en pocos minutos. La mejor manera de entenderla es caminar, sin prisa, y ajustar el plan a las mareas si quieres bajar a las rocas.
Qué ver en Zumaia
El flysch es el gran reclamo natural. Se aprecia sobre todo en la playa de Itzurun, donde las capas de roca quedan a la vista y ayudan a entender por qué la zona forma parte del Geoparque de la Costa Vasca. El mirador de San Telmo, junto a la ermita, compensa cuando el día está despejado.
La Iglesia de San Pedro, en lo alto del casco, mezcla elementos góticos y renacentistas y guarda un retablo mayor muy notable. Su presencia marca el perfil del pueblo.
El Museo Zuloaga, junto a San Telmo, reúne obra del pintor y una colección de arte antiguo. Además, la ubicación regala buenas vistas del litoral.
El casco histórico y la zona del puerto conservan ambiente marinero, con calles estrechas, casas nobles y movimiento cuando hay faena.
En cuanto a playas, Santiago es más resguardada y suele funcionar bien para baño y paseo.
Qué hacer
Apúntate a rutas geológicas guiadas si quieres bajar al flysch con contexto (y con seguridad). La ruta costera hacia Deba deja panorámicas potentes, y hacia el interior el valle del Urola cambia el registro a verde y caseríos.
Hay surf en Itzurun y Santiago cuando entra mar. Y en la mesa, manda el pescado de temporada, los pintxos y el txakoli de la zona.
Fiestas y tradiciones
En torno al 29 de junio se celebran las fiestas de San Pedro, con ambiente en la calle y presencia de tradición náutica y deportes rurales. En agosto llegan las fiestas grandes, con más conciertos y actos populares. La Semana Santa mantiene procesiones por el casco antiguo.
Mejor época
Primavera y otoño suelen dar la mejor combinación de luz y tranquilidad. Verano trae más ambiente y más gente, especialmente en playas y accesos al flysch. Si tu plan incluye caminar por las rocas, mira tablas de mareas y evita apurar el tiempo.
Si solo tienes 2 horas
- Paseo por el casco histórico hasta la Iglesia de San Pedro.
- Baja hacia el puerto y sigue el paseo hasta la playa de Itzurun.
- Sube al entorno de San Telmo para el mirador (si el tiempo acompaña) y vuelve por el mismo camino.
Errores típicos
- Bajar al flysch sin mirar la marea y quedarse sin salida cómoda.
- Ir con calzado liso: en roca húmeda se resbala.
- Intentar moverse en coche a media mañana en verano: entre tráfico y aparcamiento, se pierde tiempo; compensa madrugar o usar transporte público.
Información práctica
Cómo llegar: Desde San Sebastián, Zumaia está a unos 35 km por la AP-8 o la N-634. El Euskotren conecta con San Sebastián y Bilbao, y el trayecto es agradable.
Consejos: Si vas a explorar la costa, lleva calzado con agarre y algo de abrigo incluso en días templados: el viento cambia rápido. Reserva con antelación si buscas visita guiada en temporada alta.